La mujer sigue pidiendo no ser discriminada salarialmente

Aragón es una de las comunidades donde la diferencia salarial entre hombres y mujeres es mayor. La realidad demuestra que el mundo del trabajo sigue castigando la maternidad y otros aspectos femeninos y premiando el escaso compromiso que aún muchos hombre muestran con el hogar. Un año después de la entrada en vigor de la Ley de Conciliación elaborada por el Gobierno Central, es decir en 2000, en el 98% de los casos fueron las mujeres las que ejercitaron el permiso de maternidad, frente a los hombres. Esa cifra hoy en día es ligeramente mayor en el caso masculino, pero todavía muy lejos de las cifras que se alcanzan en países del resto de la UE.

Los permisos por maternidad, sobre todo en los países nórdicos, contemplan el doble de tiempo o más, en muchos casos, que el permiso que se concede en España, y las cifras de paro femenino son mucho menos alarmantes que en nuestro país. Por tanto la realidad demuestra que, aunque estemos dentro de la UE, todavía nos queda mucho para ser europeos.

Aunque el reto de conciliar la vida familiar y profesional afecte tanto a hombres como a mujeres, los estudios realizados al respecto indican que es un problema que toca resolver principalmente a las mujeres. Un informe del Consejo Económico y Social demuestra que la tasa de empleo femenino disminuye cuando las mujeres tienen hijos pequeños, mientras que entre los hombres se produce el fenómeno contrario. En el caso de España, la tasa de empleo entre las mujeres entre 20 y 24 años, disminuye en 27 puntos porcentuales con la presencia de un hijo menor de 6 años.

El reparto de las responsabilidades familiares sigue pendiente: las mujeres siguen asumiendo en su mayoría las tareas familiares, además de las laborales, encontrándose por tanto con mayores dificultades que los hombres para conciliar la vida familiar y la laboral, con las consiguientes desventajas en todos los aspectos del empleo (acceso, promoción, permanencia, protección social, etc.).

Los datos, por comunidades autónomas, barajados por el sindicato UGT, demuestran que mientras que en algunas regiones como Madrid o Canarias las diferencias salariales entre hombres y mujeres son más cortas (entre el 70% y el 80% del sueldo de un hombre), en otras, como Aragón, el sueldo de una mujer apenas sobrepasa el 60% del de un hombre.

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