El recrecimiento de Yesa es un mandato del Plan Hidrológico de la cuenca del Ebro

EI recrecimiento del embalse de Yesa a la cota máxima es un mandato del Plan Hidrológico del Ebro, aprobado en el Consejo del Agua de la Cuenca en febrero de 1996 y refrendado por real decreto en julio de 1998 Es. además, una prioridad del único documento de referencia que, hoy por hoy, se tiene sobre las necesidades hídricas en el ámbito aragonés de la Cuenca del Ebro: el Pacto del Agua de Aragón de 1992.

En primer lugar, la Confederación Hidrográfica del Ebro no ha recibido ninguna propuesta oficial que cuestione lo establecido en su marco de planificación Oficiosamente, tampoco se ha planteado en ninguno de sus órganos, aunque miembros de su Junta de Gobierno cuestionen en otros foros proyectos incluidos en el Plan Hidrológico del Ebro y el Pacto del Agua de Aragón y se estén recibiendo mensajes contradictorios sobre Yesa. Por ejemplo: el Partido Socialista desde instituciones que gobierna pide la ejecución del embalse con cota máxima en Ejea de los Caballero: rechaza cualquier recrecimiento en Jaca Y. desde la Presidencia del Ejecutivo autónomo, se traslada una tercera opción a la opinión pública.

Por otra parte, el marco que crearon las propias Cortes de Aragón al aprobar el Plan del Agua de Aragón para coordinar y hacer seguimiento de las actuaciones planteadas sigue sin reunirse desde noviembre de 2001. La Administración hidráulica del Estado espera desde abril de 2002 una respuesta a la solicitud de reunión que planteó el secretario de Estado de Aguas y Costas del Ministerio de Medio Ambiente, Pascual Fernández.

La Comisión de Seguimiento es el foro en el que cabe debatir sobre las renuncias y modificaciones que los representantes del Ejecutivo aragonés y Cortes de Aragón quieran proponer a la planificación hidráulica que afecta al territorio aragonés de la Cuenca del Ebro y que necesitarán el refrendo del Consejo del Agua de la Cuenca.

En segundo lugar, el Organismo ejecuta el proyecto vigente para el recrecimiento de Yesa; que fue redactado en 1993, bajo la presidencia de Antonio Aragón y que incluía inundación y traslado del núcleo de Sigüés. En 2001, el Ministerio de Medio Ambiente recoge la inquietud del Ayuntamiento de Sigüés, plasmada en un estudio municipal de 1991 para evitar la inundación del núcleo urbano. El estudio va a ser sometido a información pública.

En espera de iniciar los trabajos en el cuerpo de presa, se han estado ejecutando actuaciones complementarias, incluidas en el proyecto y que de otra forma habría dificultado o retrasado la ejecución de la obra principal. Así, se han realizado caminos de acceso, desforestaciones, expropiaciones, reposiciones y obras del plan de restitución territorial, entre otras actuaciones que necesitan de coordinación y autorizaciones de las dos administraciones autonómicas impklicadas (Navarra y Aragón), cuya diligencia en la resolución de las tramitaciones ha sido dispar. A título de ejemplo una prevalencia sobre un monte de utilidad pública solicitada a la DGA en octubre de 2001 fue autorizada en diciembre de 2002; catorce meses después, cuando su tramitación ?normal? es de dos o tres meses.

Es cierto pues, que han surgido complicaciones en las previsiones de ejecución de los trabajos. En estos momentos, se esta en disposición de dar un impulso definitivo al recrecimiento del embalse de Yesa.

La variante de carretera, que es necesaria para entrar a trabajar en el cuerpo de presa ya está en ejecución. En cuanto concluya, se empezará a trabajar en la presa. Su retraso está motivado por una modificación en el proyecto para ajustarlo a la normativa de carreteras. Iniciar los trabajos en el cuerpo de presa sin esta variante habría supuesto un pelígro para la circulación por la actual N-240.

En tercer lugar, la gestión realizada por el Ministerio de Medio Ambiente ha logrado que el abastecimiento de Zaragoza en la fase entre Loteta y Zaragoza sea financiado en un 85% por el tramo del Estado español del Fondo de Cohesión. El tramo entre Sora y Loteta no tiene financiación europea por la oposición que se traslado a Bruselas. Una situación que obligó a desglosar el proyecto inicial.

Los costes que se repercutirán al ciudadano cuando la obra entre en explotación conforme a lo dispuesto en la Ley de Aguas y la Directiva Marco del Agua, sería menores si se hubiese dado un apoyo unánime al proyecto. No obstante, la gestión de Ministerio de Medio Ambiente ha reducido notablemente esa repercusión con unos fondos que podrían destinarse a este proyecto o a cualquier otro en España y al asumir el Estado la parte no financiada con fondos europeos (tramo Sora-Loteta) para que la repercusión a los ciudadanos de Zaragoza se mantenga en los porcentajes previstos en el convenio para la ejecución de la obra. Un convenio que fue aprobado en el Pleno municipal con los votos de PP, PSOE y PAR.

La falta de rigor, desconocimiento y contradicciones de las que dan muestra miembros de la Comisión de Seguimiento del Pacto del Agua no se estarían produciendo hubiese un único criterio, lealtad institucional y verdadero interés en conocer, colaborar y sacar adelante los proyectos necesarios para Aragón.

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