Los expertos piden precaución ante el fuerte riesgo de aludes

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El riesgo de aludes que hay actualmente en el Pirineo Oscense y los últimos accidentes producidos han encendido la luz de alarma entre los expertos montañeros que recomiendan mucha prudencia en la alta montaña y en las zonas próximas a las estaciones de esquí. Los grupos de Rescate de la Guardia Civil recuerdan la necesidad de tomar las precauciones oportunas para evitar accidentes.

Durante esta semana que se cierra, varias avalanchas se han producido en la provincia de Huesca con distintos resultados. Carretera cortada y ya abierta en los accesos a Bielsa, 2 montañeros arrastrados por un alud en el Pirineo y otras avalanchas sin consecuencias graves es el balance de estos días. La montaña esta ?a tope? de nieve y el riesgo es alto. Durante estos días los aludes han vuelto al primer plano de la actualidad .

La creciente utilización de zonas de montaña para uso deportivo, de ocio y para la mejora de las comunicaciones ha originado un aumento considerable de los accidentes producidos por los aludes de nieve. La proliferación de carreteras, pistas, construcciones, estaciones de esquí, urbanizaciones ha elevadlo los riesgos. En el periodo 1988 a 1995 fallecieron por aludes en el pirineo 43 personas.

Se han hecho algunos estudios e incluso la federación de montaña mediante un trabajo de Agustín Tomico describe y evalúa el riesgo de 262 aludes en el Pirineo Oscense.

Los aludes se producen cuando una parte del manto nival se moviliza hacia zonas más bajas de la montaña arrastrando consigo todo aquello que encuentra a su paso. Al igual que las riadas, es un fenómeno recurrente. Es decir, en una zona en la que ha habido un alud existe una altísima probabilidad de que vuelva a producirse.

Los expertos recomiendan a los montañeros llevar el "Arva". Se trata de un aparato electroacústico emisor-receptor que permite localizar una persona dentro de un alud. Además de este equipo electroacústico es conveniente llevar una pala, un radioteléfono y un botiquín. En el caso de que una persona de un grupo de montañeros o esquiador quede sepultado bajo la nieve, sus compañeros ponen su aparato emisor en la posición de recepción. Así llegan las señales del transmisor y se puede localizar a la persona entre la nieve.

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