Los Centros de Atención Primaria administrarán tratamientos anticoagulantes

En un intento de mejorar la accesibilidad al paciente en la terapia anticoagulante, serán los Centros de Atención Primaria (AP) los que administrarán al paciente los tratamientos para este tipo de terapia. Un tema que se trata en el III Congreso Interautonómico de la Sociedad Aragonesa de Medicina General Pirineos 2003 que se desarrolla hasta este miércoles en Formigal con la presencia de más de 200 especialistas provenientes de Aragón y otras comunidades.

Hasta el momento los enfermos se desplazaban hasta el servicio de hematología de su hospital para recibir su tratamiento cada 3 o 4 semanas y en los casos graves cada semana, lo que se convierte en una carga para los pacientes. Será este año cuando este servicio, que ya se ofrece en otras comunidades, se haga también desde AP en Aragón.

Este inminente traspaso ha propiciado la necesidad emergente de formación entre los médicos generales, por ello en este congreso se ha programado un taller sobre anticoagulación oral en el que se ofrecen a los facultativos las claves para manejar el instrumental y la administración de dicho tratamiento al paciente.

Desde la Sociedad Aragonesa de Medicina General se matiza que además de la iniciativa de los medicos de AP para favorecer la accesibilidad a los pacientes que lo necesiten la Administración debería ser consciente de la responsabilidad que se les añade a estos médicos con la incentivación correspondiente.

TRATAMIENTO Y CRITERIOS DE INCLUSIÓN EN AP

Los pacientes que habitualmente requieren tratamiento anticoagulante son todos aquellos que sufren patologías susceptibles de generar riesgo de trombosis. Entre estas enfermedades, la que está más directamente relacionada, según los expertos, es la fibrilación auricular, una patología que afecta en España al 10 por ciento de las personas mayores de 65 años y cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad. El tratamiento anticoagulante está orientado tanto a prevenir posibles trombosis como a evitar recidivas en pacientes que las hayan sufrido con anterioridad.

El control de la terapia desde la Atención Primaria se llevaría a cabo, como contempla el protocolo de aplicación, en todos aquellos pacientes que así lo soliciten mediante la firma de consentimiento, o bien expresando dicho consentimiento de palabra, y lleven como mínimo seis meses de tratamiento previo. Se establece el mínimo de seis meses porque existe una gran variabilidad individual y las dosis pueden variar de 7 mg/semana hasta 50 mg/semana. Una vez conseguida la dosis adecuada, el médico general puede realizar el adecuado control del paciente

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