Miguel Arias Cañete se ha pronunciado en el Consejo de Ministros de la UE sobre los textos de la PAC

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Miguel Arias, que encabeza la delegación española presente en el Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea, ha reaccionado frente a la propuesta de reforma de la Política Agrícola Común (PAC) presentada por el Comisario Fischler. El ministro Arias ha destacado que la Comisión, con estos textos, se aleja de los compromisos de la Agenda 2000 e insiste en una reforma en profundidad, por lo que ha manifestado que la propuesta es ?excesiva, arriesgada e intransigente?.

A pesar de la valoración negativa que ha transmitido el Ministro Arias sobre los proyectos reglamentarios, ha manifestado que España está abierta a la negociación y el diálogo para diseñar una PAC más equilibrada y adaptada a las necesidades reales de los agricultores y ganaderos de la UE.

Según palabras del ministro Arias, la propuesta se puede considerar excesiva tanto desde un punto de vista interno como externo. En el contexto interno, la Comisión reconocía en 2002 que con el proceso de reforma iniciado en 1992 se aumentaban los equilibrios de mercado y las rentas agrarias evolucionaban favorablemente. El acuerdo de la Agenda 2000 avanzaba en esta dirección y sólo preveía revisiones puntuales de la PAC. Habida cuenta de que estos condicionantes estaban presentes en el Acuerdo de Berlín sin cambios significativos, no parece oportuno plantear una reforma con profundidad, en el marco de estabilidad fijado hasta 2006.

Desde el punto de vista externo, el ministro de Agricultura español ha destacado que las actuales negociaciones de la OMC tampoco justifican la reforma. La propuesta de desacoplamiento implica un importante cambio en la estrategia europea en las negociaciones multilaterales, al traspasar el centro de atención del capítulo del apoyo interno al del acceso de mercado, sobre todo teniendo en cuenta el fracaso de la FAIR Act americana. Por esa razón, la posición europea de modalidades de negociación de la OMC recientemente adoptada no exige mayores revisiones de la PAC.

El ministro de Agricultura ha recordado que la Comisión no ha propiciado un diálogo participativo, sino que ha propiciado un debate confuso y, en ocasiones radical. La Comisión no ha tenido en cuenta ninguno de los planteamientos alternativos de los Estados miembros, ni la opinión manifestada por la gran mayoría de Estados en el Consejo del mes de noviembre, donde se rechazó la idea del desacoplamiento total. Asimismo, tampoco se han considerado las aportaciones realizadas por las organizaciones profesionales agrícolas de la UE, ni el dictamen del Parlamento Europeo, que aboga por un desacoplamiento parcial y considera que la transformación de los regímenes de intervención en redes de protección puede poner en peligro la estabilidad del modelo de agricultura europea multifuncional.

Miguel Arias ha indicado que la Comisión debería explicar el por qué de estas omisiones, a no ser que haya optado por aproximarse en exceso a las exigencias de la negociación de la OMC, optando por modelo de desacoplamiento que resuelva distorsiones comerciales de la UE en el mercado exterior, a cambio de generar graves distorsiones económicas, sociales y territoriales internas.

Con la propuesta presentada, la Comisión da un paso más en el distanciamiento de los compromisos de la Agenda 2000 y va más allá que el Consejo Europeo de Bruselas de octubre pasado, que fijaba la no modificación de las perspectivas financieras hasta 2006. La ?reforma Fischler? es mucho más ambiciosa que las anteriores y se propone sólo tres años después de la Agenda 2000, cuando ésta todavía no está plenamente en vigor. En este sentido, el ministro Arias ha destacado que no se puede dar a los agricultores la estabilidad que necesitan para planificar su actividad si en un espacio tan breve de tiempo se cambian los mecanismos de la PAC de una manera tan profunda.

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