Fin de la huelga de pollos

Según UPA Aragón, después de un enorme sacrificio por parte de los productores de pollos, que a dado lugar a una huelga histórica con una carga de solidaridad extraordinaria y una unión tremenda de todo el sector, para acabar con una indefensión jurídica que ha durado muchos años, se ha alcanzado un principio de acuerdo que pone fin a la huelga.

De esta forma se reestablece la normalidad jurídica y económica en el sector, alcanzando un principio de acuerdo positivo para el sector, cuyo punto de partida es el Acuerdo Marco firmado en el año 2001.

Como consecuencia de este Acuerdo ya se han alcanzado una serie de acuerdos como son:

Estatuto Sectorial, pendiente de aprobación por el MAPA.

Estudio del Sector, en el que se realiza un exhaustivo análisis del mismo.

Contrato Tipo homologado, en el que se incorpora una nueva cláusula sobre la determinación de calidades de pollitos y piensos, en sustitución de la determinación del precio base.

De esta forma se pretende comenzar una nueva etapa de mejores relaciones con las empresas integradoras, en la que podemos cooperar sin excluir a nadie.

Durante este mes de huelga se han perdido 37 millones de euros y unos 47 millones de pollos se han dejado de producir.

Para UPA el principio de acuerdo no quiere que sea excluyente, pretenden que sea un cambio significativo en el sector, y que tras muchos años se rompa la indefensión jurídica existente.

UPA considera que es el momento de comunicar al resto de organizaciones agrarias y empresarios que su idea es caminar juntos, hay que sumar voluntades participando en el sector de manera conjunta.

El MAPA tiene que participar como elemento fundamental en el desarrollo del sector y partícipe del Acuerdo Marco, y a pesar de que ha cumplido ya varios de sus compromisos tiene aún que trabajar duro.

El principal aspecto de desencuentro con las empresas integradoras se centraba en el precio mínimo y para desbloquear la situación se han buscado alternativas que garanticen la renta de los granjeros mediante el avance en un control de los medios de producción, es decir pollitos y pienso.

En cuanto al pienso que es fundamental para el engorde, se deben establecer aspectos objetivos para determinar su calidad y traducirlo en ventajas económicas. Para ello y como desarrollo del acuerdo según UPA es necesario la colaboración de todas las administraciones competentes y el establecimiento de mecanismos públicos de control.

En lo referente a los pollitos las empresas integradoras están dispuestas a hacerse cargo de las bajas extraordinarias que se produzcan por el mal estado sanitario de los pollitos que hasta ahora corría a cargo de los avicultores.

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