“Una catástrofe para el valle”. Entrevista a Éric Pétetin, ecologista francés opositor al túnel de Somport

Diario Sud-ouest. 15 enero 2003

?Una catástrofe para el valle?.

La obra será inaugurada mañana. Dos años después de su marcha del valle, Eric Pétetin, figura emblemática de la lucha antitúnel, no ha perdido nada de sus convicciones.

Se fue del pequeño pueblo de Cette-Eygun hace ya dos años, tras años de lucha y de una enésima peripecia judicial, que fue la que colmó el vaso. Volvió con su familia, en Gironde, donde vive desde entonces. A pesar de que hoy, con 50 años, Eric Pétetin mira el valle del Aspe a distancia, conserva intacto el poderoso afecto que le une a este lugar desde hace tantos años. A la hora de la inauguración del túnel, el que fue durante un decenio su más ardiente y emblemático opositor, rompe el silencio y muestra su desolación, donde todavía se lee su rebelión.

¿Qué sentimientos tiene a unos días de la apertura del túnel?

Estoy desolado evidentemente, porque sigo pensando que es una verdadera catástrofe para el valle. Por otro lado, estaba claro que se iba a abrir. Lo que había que hacer, era conseguir impedir que fuera perforado. No lo logramos. Era el eslabón central del eje. Por ello, los promotores comenzaron por él. Sabían muy bien que, una vez perforado el túnel, no se podría dar marcha atrás. Contra eso luché durante tantos años.

P- ¿Percibe esta apertura como un fracaso personal, después de todos esos años de compromiso?

Un fracaso personal, no. Es una batalla perdida por el valle. Pero, incluso si no pudimos impedir que se abriera el túnel, estoy seguro de que participamos en una evolución de las mentalidades, que supimos hacer tomar conciencia a un cierto número de personas de lo absurdo del tráfico carretero como único medio de transporte y de comunicación. Nuestra acción también permitió el embellecimiento de los trabajos. Y además, nuestra movilización inspiró a otras. Mire el valle de la Clarée, en los Alpes, que fue salvado...

P-. ¿Ha vuelto al valle del Aspe después de su marcha?

Sigo en contacto con amigos. Un cariño muy fuerte sigue uniéndome a este lugar. He vuelto algunas veces. Pero me hace daño. Más aún cuando mi vida está un poco liada en este momento (silencio) Tal vez vuelva a instalarme algún día, quizá me iré a vivir a otra parte. No sé. (silencio)

P- ¿Qué recuerdos guarda de sus años de lucha en la Gota de Agua?

Guardo un buen recuerdo, el de una gran esperanza. De una causa que supo federar energías venidas de toda Europa, de un lugar que supo reunir a ecologistas, estudiantes, jóvenes, artistas animados por una misma fe. Guardo en la memoria grandes momentos de entusiasmo, esperanza y fraternidad.

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