Tomas Lanuza, un testigo de la fiesta desde la trastienda

Javier Gironella Falces, Periodista

Este año que esta a punto de cerrarse ha resultado duro para la sociedad oscense, por la perdida de hombres que en diferentes campos y actividades había sido carismáticos en el quehacer cotidiano de la Huesca del siglo XX.

A los nombres de Chano Martín Retortillo, José María Coiduras, o Rafael Bernues se une en estas horas del domingo la muerte de Tomas Lanuza, un testigo directo y principal en el quehacer de la parte festiva de la ciudad durante los últimos cuarenta años.

Tomas Lanuza un honrado y leal funcionario de nuestro Ayuntamiento desempeño hasta su jubilación hace pocos años, el puesto de Secretario de la Comisión de Fiestas, por ello fue un testigo directo de los entresijos y de los quehaceres de una actividad que afecta a todos los oscenses y que se acrecentó cuando el Alcalde Miravé incorporo el sentido de las Peñas al ciclo laurentino.

Desde mi llegada a Huesca, en el verano del 76, tuve la oportunidad de seguir muy de cerca el trabajo de Tomas Lanuza y más tarde pude conocer muchos de los entresijos de su esforzado quehacer a través de las anécdotas y las vivencias que me fue contando Pedro Lafuente, otro recordado oscense que sabía junto con José Antonio Llanas, todo lo que debía saberse de la vida y milagros de un Ayuntamiento y una ciudad que vivieron intensamente.

Pedro refería múltiples anécdotas del trabajo de aquella Comisión de Fiestas de la década de los sesenta y setenta, que tenia que hacer de todo incluido de empresario de Plaza de Toros y ahí surge una de los episodios donde Tomas Lanuza tuvo, como siempre un protagonismo directo, el intentar que las Fiestas fueran cada año mejores y así en esa ocasión tuvo la feliz ocurrencia de activar unos cohetes antigranizo para evitar que el festejo taurino del día de San Lorenzo no se viese aguado por la tormenta. Lo que no pensó Tomas, o quizás si llevado por su amor a Huesca, es que la tormenta se alejaría de la capital pero arrasaría los campos de la Hoya.

Todos estos desvelos y entrega le valdría a Tomas Lanuza además del reconocimiento de las gentes que con él trabajaron en el Ayuntamiento, el titulo de Socio de Honor de las Peñas Recreativas de Huesca.

A tal señor, tal honor. Y en la tarde del 10 de agosto, próximo, habrá que recordar desde el centro del albero la figura de Tomas Lanuza.

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