Los Reyes Magos, una gran incógnita en la Historia

¿Quiénes eran esas personas misteriosas que llegaron de Oriente a adorar a un niño guiados por una estrella? ¿Qué hay de cierto en la historia? ¿De dónde procedían estos magos? ¿Realmente existió la estrella? Son muchas las incógnitas que rodean la tradición de los Reyes Magos, y muchos los debates historiológicos al respecto. Lo cierto es que las investigaciones han puesto al descubierto numerosas pruebas arqueológicas y astronómicas de que ?algo? sucedió en el siglo VII a.C. Esta es una aproximación a la historia.

Santiago y Mateo hacen referencia en sus escrituras a unos magos, que siguiendo una estrella se encaminaron hacia Belén para honrar el nacimiento de un niño que debía ser ?el Rey de los Judíos?. Sin embargo ni uno ni otro menciona cuántos eran estos magos, ni de dónde procedían, tampoco dicen sus nombres. De hecho hasta el siglo sexto después de Cristo no fueron considerados reyes, y hasta el siglo décimo no fue popularmente aceptada esta creencia.

La historia varía mucho de unas culturas a otras: mientras que occidente supone que los magos fueron tres, los armenios, por ejemplo, aumentan el número a doce. Los tres nombres que han llegado hasta nosotros en la tradición occidental son Melchor, Gaspar y Baltasar, no son los nombres originales, que se desconocen por completo. En griego sus nombres son Appellicon, Amerín y Damascón, y en hebreo Magalath, Galgalath y Serakin.

El que conocemos como Baltasar, o Baltasar, se representa en nuestros días como una persona de raza negra, posiblemente africana, aunque algunos historiadores sitúan su procedencia en la India. Pues bien, esta tradición del rey negro es creada a conciencia por los cristianos en el siglo XIV, para acentuar la soberanía universal de Cristo sobre todas las razas y países: un monje benedictino, Beda, los describió así en su códice ?Melchor, anciano de blancos cabellos y larga barba del mismo color; Gaspar, más joven y rubio; Baltasar, negro?, y los consideró así los representantes de Europa, Asia y África.

La estrella más brillante del cielo, la Estrella de Belén

La arqueología en este caso da la razón a la creencia. En 1925 el erudito alemán P. Schnabel descifró anotaciones neobabilonias de escritura cuneiforme acuñadas en una tabla encontrada entre las ruinas de un antiguo templo del sol, en la escuela astrológica de Sippar, antigua ciudad que se encontraba en la confluencia del Tigris y el Eúfrates, a unos cien kilómetros al norte de Babilonia (lugar, según algunos historiadores de procedencia de los magos).

La tablilla revela la existencia de una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis en el año 7 antes de Cristo. Por tres veces durante ese año se repitió esa conjunción, la última se pudo ver entre el 5 y el 15 de diciembre. Para los historiadores, Jesús nació unos siete años antes del año cero. En 1603 el afamado astrónomo Johannes Kepler, observó una brillante estrella que se movía en el cielo, y demostró que no era más que la conjunción, precisamente, de Júpiter y Saturno en la Constelación de Piscis. Hizo concienzudos cálculos para descubrir que una conjunción de este tipo tuvo lugar también en el año 7 a.C.

El catedrático de fenomenología de la religión Giovanni Magnani, apunta que en la antigua astrología Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del Mundo y la constelación de Piscis como el signo del final de los tiempos. El planeta Saturno era considerado en Oriente como la estrella de Palestina. La conjunción de estos tres significa que ?el Señor del Final de los Tiempos aparecerá este año en Palestina?. Los magos, como veremos, fueron seguramente grandes astrónomos, y seguramente interpretaron el fenómeno de la misma manera.

¿De dónde procedían los Reyes Magos?

Santiago dice explícitamente que los Reyes vieron la estrella ?en el Oriente?, y por tanto, se supone que procedían de un país del oriente. Históricamente se ha concluido que su punto de origen tiene que ser Babilonia, a 900 kilómetros de Jerusalén; los reinos de esta región tenían una larga tradición astronómica, y tenían una de las primeras observaciones astronómicas conocidas en el mundo. Es sabido que Babilonia tenía muchos vínculos con los judíos: en el 586 a.C. los babilonios invadieron y saquearon Jerusalén, llevando miles de prisioneros judíos a Babilonia. La comunidad judía de Babilonia llegó a ser muy grande.

Otra parte de la historiografía se decanta por Persia para datar el origen de los magos. Cuando Marco Polo pasó por el pueblo de Sabe (pequeña ciudad de Irán), los habitantes le aseguraron que los Reyes Magos habían partido de allí. Hay muchos otros pueblos con una leyenda similar. Además los primeros dibujos, esculturas y pinturas que representan a los magos les muestran en robe persa. Persia albergaba una religión similar a la tradición judeo-cristiana, el Zoroastrianismo. Entre los persas existían un grupo de sacerdotes de los médeos, que a menudo se denominaron ?magos?.

La evolución de la fiesta

En algunos países, como el nuestro, la historia de los Reyes Magos se ha incorporado a nuestras tradiciones, y forma parte de la idiosincrasia popular regalar presentes a los menores de la casa, igual que un día los magos hicieron con el niño Jesús. Se recibe a Melchor, Gaspar y Baltasar el día 5 de enero con grandes cabalgatas, fuegos artificiales, música...Por la noche, en cada casa, se les obsequia con algo de comida y una copita de champán, y un puñado de hierba para los caballos. Entran sigilosos y se van misteriosamente, dejando muchos regalos a los más pequeños de la casa.

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