José María Coiduras Garralaga

José Porta.-

Le encantaba bromear diciendo que Ayerbe es vértice de triangulación (cartográfica) de primer orden, que tiene una urbanización biplácica, una torre con dos relojes y que además es cuna de hombres muy ilustres como Santiago Ramón y Cajal, el hombre del saco y José María Coiduras Garralaga. Al primero la historia le acredita, del segundo no puedo opinar porque no le conozco ni sé quien es, pero del tercero, al que por fortuna sí conocí, puedo decir que efectivamente lo fue.

Y además una persona excepcional.

Brillante, leal y disciplinado funcionario de la administración del Estado al que sirvió como miembro del Cuerpo de Ingenieros Agrónomos. Como tal, y después de una larga carrera administrativa, ocupó los puestos de Delegado Provincial del Ministerio de Agricultura en la entonces denominada provincia de Logroño y en la de Huesca. Este último en un momento tan peculiar de nuestra historia como fue la transición democrática. Ejerció la función pública (vocación que comparte Jaime) con profesionalidad y honestidad. Contribuyó de manera muy decisiva al desarrollo de esta provincia impulsando los regadíos y modernizando el campo.

Muchos saben que Binéfar es la capital del vacuno ya que en su lonja se fija el precio de esta carne para toda España. Algunos también saben que esto es posible gracias a la gran cabaña ganadera que ha generado en la zona la existencia del matadero FRIBÍN. Pero son muy pocos los que saben que José María fue el autor del proyecto de construcción y que arriesgó su dinero como socio fundador de la empresa. También fundó la Caja Rural Provincial (hoy Multicaja) de la que fue su primer presidente.

No se conformó con la tierra sino que también se cultivó a sí mismo adquiriendo un gran conocimiento. Esta circunstancia unida a su rigor en el uso del lenguaje y a su agudo y siempre respetuoso sentido del humor (que ha heredado José Mari) convertían a su conversación en un lujo ameno y divertido.

También decía eso de "...si llueve 'ta' casa, si tienes frío 'ta' casa, si estás malo 'ta' casa y es que como en casa 'mozé' en ningún sitio..." Era un hombre muy casero y familiar. Lo más importante eran sus hijos, sus nietos y su mujer. Y en este punto me arriesgo a decir que detrás de una mujer importante hay (había, por desgracia) un gran hombre.

Su otra pasión era el fútbol y más concretamente el Real Madrid que le dio una de sus últimas satisfacciones al zurrar al Recreativo del marido de Moncha.

En definitiva, como dijo Clarita en la Misa funeral, era "un buen hombre" al que recordaremos intensamente.

José María Coiduras Garralaga recibió el pasado viernes cristiana sepultura en el cementerio de Ayerbe.

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