Cartas al director: Hospital de Jaca

Mª Dolores Orós Laín

Escribo esta carta porque ya no se a dónde dirigirme, si al I.A.S; al S.A.S, a la diputación. etc. a la dirección del hospital ya lo he hecho muchas veces y no me ha servido de nada.

Tengo un familiar como residente en la 4ª planta dedicada a la geriatría en el hospital de Jaca.

Desde hace tres años y medio me ha tocado ver de todo. Yo subo a diario a este hospital y conozco muy bien este ambiente.

Para el que va de visita un día es muy triste por ver la gente enferma que reside allí. Para mi deprimente por la cantidad de carencias que les toca vivir.

Llevo tres años y medio escuchando que todo va a cambiar. pero a los residentes se les acaba el tiempo de esperar y se van muriendo sin que esto mejore.

Han faltado pañales. baberos y aparato para mirar la tensión (que existe uno para dos plantas, es decir" para unos 65 abuelos).

Hubo un tiempo que hasta había que controlar el zumo y el agua embotellada.

La geriatra apenas visita a los abuelos. A los enfermos y también a los familiares nos . gustaría verla más a menudo por estas plantas y no tener que consultar todo con la enfermera.

Yo no sé hasta donde llega la obligación de la geriatra en un centro como este, pero para mi su interés por los abuelos es mínimo, sino no hubiera pasado lo de este fin de semana. Todos los enfermos de la 28 y 44 planta que tomaban "disgrem"' no han podido hacerlo porque estaba agotado y la geriatra era consciente de ello. ¡Es imperdonable! También ocurre a veces que si hay una baja de una auxiliar o un celador no se sustituye y esto afecta a los enfermos que son peor atendidos y a los demás trabajadores.

Muchas veces me pregunto: si sus padres estuvieran ingresados en este hospital, ¿actuarían igual? , ¿el interés seria el mismo?

Los que asistimos frecuentemente a veces somos juzgados. Hace unos días, por protestar, un empleado del ayuntamiento que trabaja en estas dos plantas me dijo que si quería lavarme la conciencia. ¡Es duro pasar por esto! Yo ya no sé que hacer y por eso me he decidido a escribir esta carta; mando también una reclamación hecha recientemente al hospital.

Espero que esta vez mis reclamaciones sirvan de algo y lleguen a la conciencia de alguien.

Comentarios