El Gobierno de Aragón pide a los ciudadanos responsabilidad en el mantenimiento de nuestro entorno

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El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón pone el acento en la necesidad de que los ciudadanos hagan suyas las máximas de desarrollo sostenible, mantenimiento del entorno... valores proambientales necesarios para que todos disfrutemos de un Aragón mejor.

Los niños son los principales destinatarios de las campañas de sensibilización que pone en marcha el Gobierno de Aragón. Ellos son el futuro, y a ellos, fundamentalmente, van dirigidas campañas como la de ?Aragón, naturaleza viva?, que comenzó en septiembre de 2000, y se desarrolla en el aula móvil de educación ambiental del departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón. El aula móvil llegó este primer año a 38 localidades aragonesas, a 154 centros escolares y fue visitada por un total de 9.616 personas. Año tras año estas cifras van aumentando.

Otra de las campañas señeras de la educación ambiental en nuestra comunidad es la de ?Pirineos Limpios?, que pone en marcha varios campamentos, con actividades orientadas a concienciar sobre el deterioro de la montaña producido por el abandono de basuras, acompañado de reparto de material como lapiceros, gorras, camisetas, cuadernillos y bolsas de basura.

Además se organizan exposiciones itinerantes, cursos destinados al profesorado y responsables de tiempo libre, vídeos, folletos, carteles...Los objetivos de la educación ambiental se encuentran recogidos en el Libro Blanco de la Educación Ambiental en España, y entre ellos se encuentran ?contribuir a la construcción de un nuevo modelo de sociedad basado en los principios de sostenibilidad, apoyar el desarrollo de una ética ambiental que promueva la protección del medio desde una perspectiva de equidad y solidaridad o favorecer el conocimiento de la problemática ambiental?.

El reconocimiento de la educación ambiental tiene su génesis en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente de Estocolmo en 1972, y se reafirma en las de Tblisi (1977), Tesalónica (1997), y en el Congreso de Moscú de 1987.

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