El PGOU no encuentra una salida para las harineras

El traslado de estas dos factorías y la operación urbanística que sería necesario para ello no termina de encontrar un espacio en el diseño del Plan. Se está hablando de que el traslado de las dos factorías, Porta y Villamayor, costaría 36 millones de euros, 6.000 millones de pesetas, una cifra astronómica que debería salir de la operación urbanística de todo el polígono 20-II.

La cuestión ha sido vista en varias reuniones del Plan General y no se ha logrado hallar una salida airosa. El PP proponía que el área de intervención fuera más amplia que el polígono 20-II para que los números pudieran salir, pero los técnicos apuntan que ello no mejora la situación de partida.

En la operación entran en juego tres intereses: los de los propietarios de los terrenos que circundan a las factorías, algunos de ellos promotores de la ciudad, los del Ayuntamiento y los de los propietarios de las harineras. Con estos últimos el Ayuntamiento ha estado negociando recientemente y se observa una predisposición positiva por parte de los empresarios, otra cosa será la cuestión económica.

El traslado de estos dos mastodontes es más caro de lo que se esperaba, a pesar de que una de las dos empresas, harineras Villamayor, ha comunicado su intención de ceder a la ciudad el solar que ocupa, siempre que se le asegure el traslado.

La otra harinera no se ha mostrado tan generosa y quiere que se valore su solar en la operación.

La buena noticia es que las dos factorías prefieren permanecer en Huesca, ya que se trata de proyectos familiares vinculados a la ciudad, ha señalado José Villamayor.

Lo cierto es que la clase política entiende que sería imperdonable dejar pasar la oportunidad que proporciona el diseño un Plan General para dar solución a los grandes problemas urbanísticos de Huesca, como es este de la ubicación de las harineras dentro del casco urbano de la ciudad.

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