La industria cárnica apoya a la UE en su postura sobre el futuro de las harinas cárnicas

La industria cárnica agrupada en la Confederación de Organizaciones Empresariales del Sector Cárnico de España (CONFECARNE) ha manifestado su apoyo al reciente documento hecho público por la Dirección General de Sanidad y Protección de los Consumidores de la Comisión Europea, en el que se indica que ?se abre la posibilidad de reconsiderar la sustitución de la actual prohibición generalizada del uso de proteínas animales por otra selectiva, sin rebajar la protección de los consumidores?, una vez que la legislación sobre la materia se ponga en marcha y sea debidamente aplicada. El informe recuerda que ?ninguna de las opiniones emitidas por el Comité Científico Director recomienda prohibir las proteínas animales en la alimentación de animales de granja distintos de los rumiantes, siempre y cuando cumplan ciertas condiciones (como son la eliminación de los MER, el uso de residuos cárnicos procedentes de animales aptos para el consumo humano y el mantenimiento de los requisitos de tratamiento térmico a presión). Todas estas exigencias están ahora contenidas en el Reglamento nº 999/2001 sobre las EETs y en el Reglamento nº 1774/2002 sobre subproductos animales no destinados al consumo humano, que se aplicará a partir de mayo de 2003?.

El Reglamento de subproductos animales no destinados al consumo humano establece medidas estrictas de control para la recogida, transporte, almacenamiento, elaboración y destino o eliminación de los materiales no aptos para el consumo humano y reglas para la producción de ingredientes para los piensos, que deberán proceder exclusivamente de animales aptos para el consumo humano. Adicionalmente incluye una prohibición del reciclado inter-especies, para excluir el canibalismo. Esta prohibición debe estar respaldada por herramientas eficientes de control que permitan excluir la presencia de proteínas animales de especies concretas en los piensos.

Con la aplicación efectiva y rigurosa de todas estas medidas normativas y herramientas de control, y con todas las cautelas que refuercen la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores, CONFECARNE considera que se debería autorizar la utilización selectiva de harinas para alimentación de los animales no rumiantes, con lo que se contribuiría a resolver los tres tipos de efectos indeseables que conlleva la actual prohibición. En primer lugar, los riesgos para el medio ambiente y la salud pública, por los problemas de destrucción (incineración y enterramiento) de los 16 millones de toneladas de subproductos generados anualmente. En segundo lugar, los importantes efectos económicos de la prohibición (coste de la eliminación de los subproductos animales: 3.000 millones de euros/año; pérdida del valor de los subproductos y su fundición: 15.00 millones de euros/año; coste de sustitución por otros ingredientes en los piensos: 700 millones de euros/año; fuertes importaciones adicionales de cultivos proteicos procedentes de terceros países). Y por último, los problemas comerciales para la importación de productos animales con terceros países, a los que se les exige el mismo umbral que marca la prohibición, que no está en vigor en ningún otro país del mundo.

CONFECARNE es la organización más representativa del sector cárnico, y agrupa a la Asociación de Industrias de la Carne de España (AICE) y la Federació Catalana de Industries de la Carn (FECIC). Cuenta con 1.143 empresas asociadas, que emplean a 31.500 trabajadores. Las compañías asociadas a CONFECARNE reúnen una producción de 707.581 tm. de elaborados cárnicos (que representa el 71,5% del total nacional), un volumen de elaboración de jamón curado de 154.000 tm. en el último año (77% del total nacional) y una producción de carnes de 2,2 millones de tm. (lo que supone el 70% del sacrificio nacional de porcino y el 59% del total de carnes, excluidas aves). CONFECARNE forma parte de la FIAB y la CEOE, y en el ámbito internacional está integrada en el International Meat Secretariat (IMS), la Organización Profesional de las Industrias Cárnicas de Transformación de la Unión Europea (CLITRAVI) y la Confederación de Industrias Agro-Alimentarias de la Unión Europea (CIAA).

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