La Cofradía de Nuestra Señora de Jara obtiene la posesión de la Ermita de Jara

La Audiencia Provincial ha rechazado el recurso que presentó en noviembre del pasado año la empresa Masari, Promociones y Obras, S.L., contra la sentencia que había dictado el Juzgado nº 3 de Huesca, en la que se otorgaba la posesión de la ermita, es decir, su uso y disfrute, a la Cofradía de Jara. La Audiencia desestima el recurso y confirma íntegramente la sentencia.

En el mes de octubre del pasado año, la Cofradía de Jara, el ayuntamiento de Huesca y un particular, Antonio Sauqué, llevaron a Masari a los tribunales, con el fin de recuperar la posesión de la ermita de Jara, una superficie circundante y su camino de acceso. La jueza Beatriz Balfagón falló condenando a Masari Promociones y Obras, S.L., a reponer inmediatamente a los demandantes en la posesión de los terrenos en la forma que habían estado detentando hasta el momento en que se procedió al cercado y vallado de su finca. Se le instaba a retirar el vallado y permitir el disfrute de la Ermita de Jara, su acceso a la misma y la utilización del terreno preciso para continuar y concluir las obras, y el que fuera necesario para el uso natural de la ermita, tal y como se había venido haciendo hasta ese momento. Todo ello ha sido ratificado por la Audiencia. En opinión del abogado de la Cofradía, Mariano Bergua, la sentencia les llena de satisfacción, pero sobre todo lo hace a todos los oscenses.

En la sentencia, la Audiencia Provincial reconoce que hasta la Guerra Civil, la Cofradía poseyó la ermita y una senda de acceso. La contienda provocó la destrucción del edificio, excepto uno de sus arcos y la parte de un muro. Ello hizo que, a partir de 1939 la cofradía organizara las romerías en honor a Nuestra Señora de Jara en otra ermita, la de Santa Lucía. Al margen de lo que ocurrió a partir de entonces, sí parece indiscutible que la Cofradía volvió a poseer la ermita desde el 24 de marzo de 1997, en que, bajo su patrocinio y merced a colectas populares y a la ayuda del ayuntamiento de Huesca, comenzaron las obras para la reconstrucción de la ermita. Unas obras que estaban casi concluidas cuando Masari, el 31 de mayo y 1 de junio de 2001 desalojó a los obreros que estaban trabajando, roturó el camino y valló lo que consideraba límites de su propia finca.

La Audiencia recuerda que la nueva ermita, ya casi concluida es también objeto de demanda, y resuelve que, indudablemente, la única poseedora de este bien ha sido la Cofradía de Jara, y nunca Masari. Lo mismo ocurre con el terreno circundante y el camino de acceso, cuestiones que la sentencia presenta perfectamente fundamentadas.

Respecto a la demanda presentada por Antonio Sauqué, el tribunal entiende que la posesión de su terreno ha quedado demostrada con fundamento.

Por todo ello, el fallo es claro al desestimar el recurso de apelación interpuesto por Masari, contra la sentencia que, por cierto, confirman íntegramente. Esta sentencia de la Audiencia Provincial no es ya recurrible ante ninguna instancia.

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