El Huesca venció al Ebro (3-1) sin despeinarse

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No tuvieron ningún problema los de Juan Carlos Arribas para doblegar a un Ebro que no creo complicaciones en un partido en el que los azulgranas podrían incluso haber conseguido una goleada mayor de no haber desaprovechado varias ocasiones en el segundo tiempo, en el que el Huesca jugó muy relajado.

En los primeros compases, el Huesca empezó a llegar con peligro a la portería zaragozana y no tardaría en subir el primer gol al marcador, obra de Aitor, que aprovechó muy bien un contragolpe para culminarlo de un fuerte disparo. El partido se ponía de cara y lo cierto es que no se veía capacidad de reacción en el Ebro que encajó el segundo tanto antes del descanso, también obra de Aitor.

En el segundo tiempo, el Huesca salió desmotivado y el partido entró en una fase de aburrimiento general del que no se libró nadie. En la grada, los espectadores estaban más pendientes de la radio y de lo que sucedía en los partidos de primera división que de lo que pasaba en el propio Alcoraz. El tercer gol, que consiguió Manolo, tras una correcta decisión del colegiado que no hizo caso a su asistente ya que el jugador oscense no estaba en fuera de juego, terminó de romper la monotonía, aunque el partido seguía siendo igual de malo.

En la recta final, el Ebro hizo su gol y apuro la portería de Miguel Angel Alvarez que estuvo muy atento y evitó algún tanto más que le hubiera dado emoción a los instantes finales. El Huesca también dispuso de oportunidades que no aprovechó y se llegó al final con el 3-1 que permite al Huesca sumar tres nuevos puntos y seguir luchando por los primeros puestos de la clasificación.

Antes del encuentro, la SD Huesca preparó una fiesta para los más jóvenes en los aledaños del Alcoraz donde repartió 300 carnés infantiles de socios. El objetivo es que los chavales se aficionen al fútbol. Hubo sorteo de regalos, hinchables, una chocolatada y diversos juegos.

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