Barbastro recuerda a los Mártires Claretianos

Esta semana se celebran los actos conmemorativos del X aniversario de la beatificación de los Mártires Claretianos de Barbastro. La historia de estos jóvenes seminaristas, que fueron encarcelados y luego torturados y asesinados durante la Guerra Civil, es conocida mundialmente. En Méjico, donde sienten gran devoción por esta historia, incluso hay un equipo de fútbol que lleva su nombre.

José Beruete, director del museo de los Mártires Claretianos de Barbastro, vuelve hoy la vista atrás en el tiempo para recordar un capítulo de la historia reciente de nuestro país, la Guerra Civil Española. Visiblemente emocionado, rememora las vivencias de unos jóvenes seminaristas que murieron por demostrar su fe, ?que murieron felices y en paz, con Dios y consigo mismos?. Nos remontamos en el tiempo al año 1936: ?en este año se produjeron matanzas en el seminario, primero del director y sus ayudantes, luego de los profesores. Los jóvenes fueron apresados y conducidos a la cárcel, donde pasaron un tiempo. En todo momento fueron conscientes de que iban a morir, pero eso no les importó. Para ellos defender su fe eran tan importante que incluso estaba por encima de su propia vida. Hay documentos que testimonian estos últimos pensamientos, que los jóvenes dejaron escritos en una carta días antes de morir. Entre el día 14 de agosto y el 15 los mataron?.

De las circunstancias que rodean la muerte de los Mártires Claretianos, hay una que llama especialmente la atención de José Beruente: la lucha y el tesón de uno de ellos, que intentó animar a sus compañeros hasta el último momento de su vida, a pesar de que le torturaban para que no lo hiciera: ?uno de los jóvenes, el líder digamos del grupo, no hacía más que repetir a sus compañeros que lo que iban a hacer era lo correcto, y que no tuvieran miedo. Para animarles, cantaba sin cesar, canciones alegres para arrancarles una sonrisa. Los carceleros le torturaron para que callara, comenzaron a darle golpes en la cabeza, cada vez más fuertes, pero él no paraba de cantar; tenía la cabeza abierta de tanto golpe, y aún así no consiguieron su propósito?.

Tres personas fueron testigos directos de los acontecimientos. Los tres han fallecido ya, pero dejaron constancia de lo sucedido mediante escritos o memorias. Dos de ellos eran dos seminaristas argentinos, compañeros de los chicos; uno murió pasados dos años, debido a los malos tratos sufridos en la cárcel. El tercero era el cocinero del seminario, que fue apresado también por los anarquistas y convertido a cocinero de la milicia. Por eso es, según Beruente, ?la beatificación más documentada de la historia?.

El proceso de beatificación comenzó en 1940, una vez terminada la guerra, y finalizó hace diez años, en 1992. En Barbastro se construyó el Museo de los Mártires Claretianos en su recuerdo. Aquí descansan los cuerpos de los jóvenes; en el museo se encuentran también sus últimos escritos, y la carta de despedida que dejaron para la historia.

José Beruete asegura que son muchos los turistas de todo el mundo que se acercan hasta el museo para conocerlo, y muchos los jóvenes que se siguen emocionando con la historia: ?en la sociedad de hoy es difícil entender cómo alguien puede morir por defender sus ideales, y no morir luchando, sino dejarse matar, y encima perdonando a sus verdugos. Los jóvenes que vienen al museo, sobre todo los que desconocían lo sucedido, me dicen al salir ?ahora tengo más fuerza para creer en Dios?.

Beruete considera que de alguna manera no se ha hecho justicia con los Mártires Claretianos, ?cuando hablamos de la Guerra Civil siempre recordamos a los ganadores y a los vencidos, a los héroes de guerra, pero siempre se hace desde un punto de vista político por así decirlo: anarquistas, comunistas, nacionales. Pero nadie se acuerda o nadie se quiere acordar, quizá no conviene, de la cantidad de sacerdotes y seminaristas que fueron torturados y fusilados durante la Guerra Civil, y muchos en esta zona, puesto que Barbastro siempre ha sido un tierra de mucha devoción. Creo que es un error muy grande, es un capítulo de la historia que todos deben conocer, sean creyentes o no?.

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