Centro ¿qué?

Nuria Garcés

Centro cívico. Aunque ustedes no sepan casi dónde está, ni quién va allí, ni para qué sirve. Tal vez les suene que es un edificio que acumula récord de problemas: antes, durante y después de su construcción.

Pero es un centro que costó un dineral y que está allí, no hay que olvidarlo, en el barrio del Perpetuo Socorro, con un buen número de salas, aulas, espacios, una biblioteca digital y un buen salón de actos. Infrautilizado. Por no decir que menos que eso. Salvo la biblioteca digital, o lo que se conoce como Infocentro, que por cierto está entrando a la izquierda, el resto del edificio prácticamente ni se utiliza.

Bien es cierto que el Centro Cívico nació sin usos precisos, pero se apuntaban algunas actuaciones culturales que, con el paso del tiempo, han ido desapareciendo. Acogió en su día algunas obras de la Feria de Teatro, algo que pasó a mejor vida, con la creación del Matadero. La última ha sido que las actuaciones de Menudo Teatro, cada dos domingos por la mañana, también se han trasladado al Matadero. Claro, más céntrico, más cómodo. Pues no sé por qué. Los padres que cada quince días acudían con sus hijos, en gran número por cierto, a estas sesiones de teatro infantil, no tenían más remedio que ir al Centro Cívico y no parece que fuera terrible.

Si la gente no le pone muchas ganas y el ayuntamiento, responsable de este centro que es suyo y de su competencia, le quita todos sus usos, ustedes me contarán. Casi podrían ahorrarse las inversiones en su mejora y dejar sólo abierta la puerta que da al Infocentro. El gasto sería mínimo. El desgaste, total.

Comentarios