Los convenios urbanísticos aprobados el pasado lunes permitirán recuperar el río sosa como zona verde para Monzón

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El pasado lunes día 14, la Corporación Municipal, en Sesión plenaria, aprobó facultar al alcalde para la firma de siete convenios urbanísticos vinculados a la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Monzón, encaminados a solventar distintas cuestiones relevantes para el desarrollo de la ciudad.

En primer lugar se aprueban tres convenios con los señores. Cabrero, Castán y Carrasquer que permitirán obtener suelo junto al río Sosa y disminuir considerablemente la edificabilidad junto al río, de modo que los ciudadanos recuperemos ese espacio para el esparcimiento y evitando la construcción, en un futuro, de viviendas en la margen del cauce del río, como ha ocurrido recientemente en la unidad 101-A, Los Olmos. Estos convenios permitirán también abrir la calle Río Vero, que de este modo llegará desde el Molino hasta el Sosa y la calle Cinqueta que conectará con la Ésera que dejará de ser una calle sin salida.

La superficie obtenida, casi 3.000 m2, añadida a la que se obtuvo mediante el convenio con la familia García Soláns, sobre los que ya se está actuando y a las cesiones obligadas en esa zona por el PGOU, permitirá disponer de más de 8.000 m2 de viales, espacios libres y zonas verdes, en una zona que pasará de ser urbana de alta densidad, a ser una zona residencial de muy baja densidad edificatoria.

Se actúa igualmente en los terrenos correspondientes a antiguas fábricas, como la Azucarera, en la que se obtienen importantes compromisos encaminados a la urbanización de la vía de servicio del lado derecho del Paseo San Juan Bosco, o a los terrenos ocupados por las zonas residenciales de Hidro Nitro y Aiscondel.

En el primer caso (HNE) se obtienen importantes cesiones de terrenos para equipamientos, zonas verdes y para la realización de un intercambiador modal de mercancías tren-camión en el polígono Paules, así como los terrenos necesarios para suprimir el paso a nivel de Hidro Nitro y se dan las formulas para favorecer la urbanización de las calles de la zona residencial a cargo de la iniciativa privada.

En el segundo caso, Aiscondel, se facilita el desarrollo del polígono industrial de la Armentera, sentando las bases para lo que tiene que ser un importante parque industrial y residencial obteniéndose también importantes cesiones de terreno para equipamientos, entre los que destaca el futuro helipuerto.

Hay que tener presente que en estos dos últimos casos se trata de actuar urbanísticamente en zonas que el vigente plan de 1986 no había entrado a analizar, dejándolas tal cual se encontraban en el momento en el que se hizo.

Por otro lado, el convenio aprobado con el señor De la Riba, correspondiente a terrenos de la finca del Adamil, permitirá al Ayuntamiento disponer de más de 60.000 metros cuadrados de terrenos para espacios libres y equipamientos que permitirán mejorar las dotaciones de los barrios de la Carrasca y San Lázaro.

Por último, el convenio aprobado con los señores Maza y Torres suponen la creación de una nueva zona residencial entre el Palomar y la Avenida de la Almunia, que permitirán conectar ese barrio con esa avenida, entrada principal desde la futura variante sin pasar por el centro de la ciudad, anticipándose la cesión del mirador donde se ubican actualmente las antenas de telefonía y el depósito de Sepes para la construcción de equipamientos y los terrenos que han de permitir la realización de la zona verde denominada Parque del Palomar y que, en total, supondrán más de 20 Ha de terreno cedido al Ayuntamiento, es decir más de 200.000 m2.

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