Escrivá de Balaguer asciende a los altares

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El Papa Juan Pablo II ha canonizado al Beato barbastrense, Josémaría Escrivá de Balaguer, ante más de trescientas mil personas que se han dado cita en la Plaza de San Pedro, ciudad del Vaticano, procedentes de los cinco continentes. La canonización del ya Santo coincide con el centenario de su nacimiento. La delegación oficial española ha estado presidida por los ministros de exteriores y justicia, Ana Palacio y José Mª Michavila, el consejero de cultura del Gobierno de Aragón, Javier Callizo, el alcalde de Barbastro y presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, y el obispo de la Diócesis Barbastro-Monzón, Juan José Omella, además de otras autoridades españolas, aragonesas y barbastrenses.

El Papa Juan Pablo II ha pronunciado en la Plaza de San Pedro el decreto de canonización, ? este acto es en honor de la Santísima Trinidad para exaltación de la Fé Católica y crecimiento de la vida cristiana. Lo proclamo con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los Santos Apóstoles, Pedro y Pablo, y la mía propia después de haber reflexionado largamente, invocando varias veces la ayuda divina y oído el parecer de numerosos hermanos, lo declaro y decido Santo?.

Juan Pablo II en la homilía ha hecho referencia a los pensamientos de Escrivá de Balaguer, ? la vida habitual de un cristiano que tiene fe solía afirmar Josémaría Escrivá, cuando trabaja, descansa o reza, en todo momento, es una vida en la que Dios siempre está presente?.

San Josémaría Escrivá de Balaguer comprendió la misión de los bautizados, según destacaba en la homilía el Papa Juan Pablo II, ? el 27 de agosto de 1931, durante la celebración de la Santa Misa, rezumaban en su alma las palabras de Jesús, Josémaría Escrivá comprendió más claramente que la misión de los bautizados consiste en elevar la Cruz de Cristo sobre toda realidad humana?.

El alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, ha destacado que la ciudad de Barbastro ha tenido un protagonismo muy especial, ? Barbastro ya desde la recepción en el Embajada Española y en el desarrollo del acto de la canonización ha estado en el lugar que le corresponde. Los que hemos representado a la ciudad hemos sentido ese orgullo de estar presentes en un acto de canonización de un hijo ilustre de Barbastro. El nombre de Barbastro se ha escuchado de forma permanente, y es importante para la ciudad?.

Las distintas delegaciones han mostrado un interés especial por la representación oficial de Barbastro, según Cosculluela, ? cuando decíamos que éramos de Barbastro la gente se sentía orgullosa de saludar a la delegación barbastrense?.

El Obispo de la Diócesis Barbastro-Monzón, Juan José Omella, explica que supone la canonización para la Iglesia, ? José Mª Escrivá de Balaguer ha llevado el nombre de Barbastro, Huesca, y Aragón por todos los rincones del mundo, es un hecho que no tiene que llenar de muchísima alegría. Para la Iglesia tener un Santo, alguien que nos indica como podemos acercarnos a la figura de Jesucristo , es un gran gozo?.

Omella, manifiesta que para la Diócesis es muy importante la canonización, ? para esta Diócesis es un reto. Alguien que nació en esta Dióceis de Barbastro, que fue bautizado en la Catedral, ha llegado a ser Santo, esto quiere decir que alguien más puede llegar a ser Santo?.

El Gobierno de Aragón ha organizado varios actos con motivo del centenario del nacimiento de José Mª Escrivá de Balaguer. El Consejero de Cultura, Javier Callizo, expone los motivos, ? decidimos que este centenario tenía que contribuir a difundir la características de la obra de uno de los aragoneses más universales que ha producido el siglo que dejamos atrás. Hemos tratado de dar a conocer la figura de Escrivá en toda su dimensión?.

En el año 1975, Barbastro entregó la Medalla de Oro de la ciudad a José Mª Escrivá, en un acto presidido por el entonces alcalde, Manuel Gómez Padros, en el salón de plenos del ayuntamiento. Escrivá de Balaguer agradeció que la ciudad que le vio nacer le entregará tal distinción, ? me acabáis de entregar la medalla de oro de la muy ilustre y entrañable Ciudad de Barbastro. Permitidme ver en este galardón, más que la credencial de unos méritos que no tengo, el cariño de vuestra amistad?.

La plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, se ha convertido en ? lugar de peregrinaje? bastante habitual para los barbastrenses y diocesanos que han asistido, en lo últimos veintiocho años, a la canonización de Santa Teresa de Jornet e Ibars( enero 1974) fundadora de las hermanitas, y a las beatificaciones de José Mª Escrivá ( mayo 1992), Martirés Claretianos( octubre 1992), religiosos escolapios( septiembre 1995), obispo Florentino y Ceferino Jiménez ? El Pelé?( mayo 1997)

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