La diócesis de Huesca hace públicos nuevos nombramientos

La diócesis de Huesca está inmersa en un proceso de reorganización pastoral. Hace una semana se hizo pública una primera relación de nombramientos, mientras que en las últimas horas se ha procedido a informar de más cambios. José Antonio Monreal pasa a ser vicario episcopal para asuntos jurídicos; Damián Peñart, delegado diocesano para religiosas; y Santiago Villacampa, delegado del clero.

Además, se ha nombrado a Laureano Rivarés, como párroco de Sodeto y Alberuela de Tubo; Ángel Opereé, de Callén y Albero Bajo; Manuel Bibián, como párroco de Lacuadra; José Luis Maza, de Sesa y Salillas; Eusebio Soria, de Tierz, Lascasas, Sangarrén y Barbués; Jacinto Brallans, como encargado de Salinas Hoz; y Agustín Catón, como párroco de Fornillos, Apiés, Sabayés y Santa Eulalia de la Peña.

Desde el Obispado de Huesca se apunta que estos movimientos son necesarios por la necesidad de atender todas las parroquias, en un momento en el que, en ocasiones, no se dispone de suficientes recursos humanos debido al fallecimiento y al traslado de algunos párrocos.

En estos cambios que se han realizado se ha intentado ir configurando el nuevo mapa de la diócesis en lo que se conoce como Unidad de Pastoral, que consistirá en una reorganización de los pueblos de forma que se puedan atender mejor sus necesidades con un menor número de sacerdotes.

La reordenación de la diócesis va a coincidir prácticamente con el nombramiento de nuevo obispo, un proceso que aún tardará en ser completado, según se apunta desde el Obispado de Huesca, aunque su titular, recientemente, afirmaba que los nuevos obispos de Huesca y Jaca estaban cercanos a ser nombrados.

Se añade, además, que es necesario que los feligreses se integren para que la Iglesia siga prestando sus servicios. La diócesis de Huesca se prepara de esta forma para lo que será la Iglesia del futuro.

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