Ser rico

Cristina Pérez

Con todo esto de la globalización, de las cataratas de informaciones que salpican cada dia, de los pros , de los contras, del mercado y la bolsa , la gente menuda acaba por percibir cosas que no acaban de interpretar. Ellos entienden que los mayores andan con la mano en el bolsillo para que no se escape ni un céntimo y que la paga mensual en chuches anda algo más escasa. No son buenos tiempos para pedir la última videoconsola Y, además, tienen que oir cada dos por tres aquella frase de ?no somos ricos?. Y al final llega la pregunta, claro ?¿papá qué es ser rico??.

Y la respuesta debería ser que ser rico es aquél que cree que tiene lo suficiente para vivir dignamente. Lo que ocurre es que cada ser humano tiene ambiciones diferentes. Porque a lo mejor la familia de este niño se considera rica por tener un techo, un colegio para el chaval, la nevera llena y unos ahorrillos para poder ir de vacaciones. Pero, a lo mejor, para el vecino del quinto , ser rico es tener el último modelo de cuatro ruedas , un chalet en Salou, otro en la nieve y unos millones deambulando por la bolsa.

De lo que tenemos que estar seguros es de que, a los hijos, tenemos que ir convenciéndoles de que ?ser rico?, no es tener capacidad para poseer bienes materiales, sino saber hasta dónde podemos llegar para ser felices, sin hipotecar nuestro futuro. Por eso es fundamental alejar a los pequeños del consumo atroz de comprar por comprar y adentrarlos en la naturaleza, en el deporte, en el diálogo, en la lectura, en los juegos de calle con balón y tizas si hace falta, porque si no, cuando sean capaces de adultos de levantarse una mañana y dar gracias a la vida, no sabrán hacerlo. Darán las gracias al índice de la bolsa o al gran mercado que les ha dejado en la puerta un cargamento de dinero que alguien ha quitado de la boca de los menos favorecidos.

Es urgente cambiar el concepto de la riqueza y darle un valor menos material, si no, en el futuro, nuestros hijos no sabrán que a quien hay que darle las gracias es a la vida.

Comentarios