En 20 años habrá un millón y medio de enfermos de Alzheimer en España con menos cuidadores que ahora

Medio millón de españoles padecen Alzheimer. En cifras son un 7% de los mayores, pero sobre todo un 20% de los de más de 85 y un 30% de los que alcanzan el centenar. También, aunque menos frecuente, se da en las personas más jóvenes, entre los 40 y 50 años.

El Alzheimer es una enfermedad devastadora, que poco a poco roba la vida y los recuerdos a quien la sufre, pero aún es tan desconocida que no se sabe quién es más susceptible de padecerla y no tiene cura ni medio de prevenirla.

El único experimento con una posible vacuna, que se llevaba a cabo en varios países, entre ellos España, se suspendió en enero, cuando cuatro de los pacientes sobre los que se ensayaba mostraron signos de inflamación en el sistema nervioso central. El resto de las investigaciones en marcha aún tratan de desenmarañar en qué consiste la enfermedad. Un tratamiento curativo es difícil que se descubra antes de 15 años, según la Organización Mundial de la Salud.

La falta de remedio es aún peor ante la evidencia de que el Alzheimer va camino de ser una de las enfermedades más extendidas: el número de muertes en España se ha multiplicado por 21 en los últimos 20 años y, cuando sobre 2020 la población mayor de 65 años sea ya un tercio de los españoles, los afectados se triplicarán. 'Es una enfermedad progresiva, crónica, irreversible y que puede alargarse durante unos 10 años', explica Jacques Selmes, vicepresidente de la Fundación Alzheimer Europe, que agrupa a asociaciones de afectados de todo el continente.

Aunque se desconoce qué lo provoca, el Alzheimer se caracteriza por la muerte de las neuronas y la disminución de la capacidad de síntesis de los mediadores químicos; es decir, de la capacidad de transmitir información. A medida que desaparecen las neuronas, lo hacen también sus funciones. Y paso a paso el enfermo pierde el aprendizaje. Al principio de forma imperceptible, hasta que llega a un estado similar a sus primeros meses de vida.

El proceso, que dura años, no suele provocar la muerte de quienes la padecen (la mayoría fallece por otras enfermedades, como neumonía o tumores), pero sí que, poco a poco, el paciente deje de valerse por sí mismo. Ahí radica uno de los mayores problemas: los afectados necesitan atención constante y específica, para evitar que se lesionen o provoquen accidentes. Pero en el 90% de los casos españoles son los familiares quienes los cuidan y mantienen, sin ayudas de la Administración, entre otras cosas, porque les afecta la escasez de prestaciones sociales que ya sufren los ancianos.

Sólo un 3% de las personas de más de 65 años tiene plaza en las residencias, según datos del Imserso. Y apenas existen en España instituciones preparadas para los enfermos de Alzheimer. Pero, además, la enfermedad es una bomba de relojería: en unos años se triplicará el número de afectados, pero disminuirá la población que se ocupa de ellos.

La Fundación Alzheimer España ha calculado que, sin los gastos indirectos, el coste medio de un enfermo es de unos 22.000 euros anuales (3,7 millones de pesetas). Pero los más perjudicados son los que no tiene suficientes recursos para mantener una ayuda externa las 24 horas, pero que por sus ingresos no puede percibir ayudas públicas. Aunque el Plan Gerontológico, el Imserso y el Ministerio de Asuntos Sociales dedican diversas partidas al Alzheimer, las ayudas a domicilio no alcanzan al 2% de los afectados. 'Lo único que recibes de la Seguridad Social es un libro de ayuda', lamenta una de las dos hijas de María. Y ni siquiera es de instrucciones.

Comentarios