Es sólo cuestión de tiempo que se produzca un ataque ciberterrorista significativo

La responsable de la Protección de Redes Informáticas del Departamento de Estado de EE.UU., Michele Markoff, ha analizado hoy en la tercera jornada del X Curso Internacional de Defensa distintos aspectos relacionados con el ?Ciberterrorismo? destacando que ?al referirnos a estos temas no diferenciamos entre ataques llevados a cabo por terroristas, criminales o adolescentes haciendo travesuras, ya que acciones con ánimo de causar daño contra infraestructuras informáticas pueden ser perpetradas por muchas razones, utilizando las mismas herramientas y explotando las mismas vulnerabilidades, y requieren las mismas medidas defensivas para impedirlas?.

Michele Markoff ha destacado en su intervención que los ataques informáticos ?no respetan fronteras internacionales y lo que tal vez es más importante, pueden ser cometidos por pequeños grupos logrando unos resultados desproporcionados, algo que puede atraer a los grupos terroristas?. Markoff ha puesto el ejemplo de Al Qaeda: ?Por ordenadores recuperados en Afganistán, sabemos que esta organización estaba investigando métodos para realizar ataques informáticos y estaba buscando posibles objetivos para esos ataques en Estados Unidos?, ha señalado.

Los terroristas, según Michele Markoff, ?han demostrado una tremenda creatividad en la elección de sus herramientas y objetivos y, por lo tanto, es sólo cuestión de tiempo que se produzca un acto significativo de ciberterrorismo?. Además, ha proseguido, ?la informática, como herramienta, también es el único medio capaz de atacar al centro de gravedad de una sociedad y reducir la confianza de los ciudadanos en su Gobierno, si estos ven, por ejemplo, que su administración es incapaz de garantizar el correcto funcionamiento de su cuenta corriente o el pago de sus pensiones?.

Michele Markoff ha destacado que frente a esta realidad se requiere un alto grado de cooperación internacional. ?Además, dado que la mayoría de las infraestructuras de información en las que nos basamos están en manos del sector privado, la seguridad no puede ser responsabilidad exclusiva de los gobiernos y policía, sino también de las empresas?, ha asegurado.

Markoff también ha planteado las medidas que desde el Gobierno de Estados Unidos se han puesto en marcha para la protección frente a los ataques informáticos. Así, se ha referido al ?necesario intercambio de información con el sector privado y entre los organismos estatales, la coordinación policial con las Fuerzas de Seguridad del Estado, el establecimiento de normas de seguridad internacionales para normalizar los productos y servicios informáticos o la incidencia en aspectos relacionados con la educación y la concienciación, es decir, la creación de una nueva cultura de seguridad entre los propios ciudadanos?.

Para lograr estos objetivos, Markoff ha señalado que ?se requiere una estrategia polifacética, y un primer elemento de esa estrategia es asegurar que todas las naciones tipifiquen como delito el mal uso de la informática y faciliten la cooperación policial transfronteriza; así, los modelos de cooperación que hemos tenido con aliados como España en asuntos de antiterrorismo más tradicional, pueden ser de mucha ayuda?. Países aliados como España y Estados Unidos, ha concluido, ?necesitan colaborar tanto internacional como bilateralmente, y aunque el modo y el alcance de esta colaboración está todavía evolucionando es clave lograr la concienciación en todos los niveles?.

Terrorismo en Hispanoamérica

La situación del terrorismo en Hispanoamérica también ha sido analizada hoy por el investigador del Instituto Gutiérrez Mellado, Román David Ortiz, quien ha asegurado que ?en la actualidad existe un nuevo escenario que parece ser mucho más proclive a la emergencia de nuevas formas de violencia política en la región?. Entre las razones que ha esgrimido para justificar esta nueva situación se encuentra la frustración con los resultados de las reformas políticas y económicas, ?que no han sido capaces de mejorar el nivel de vida de la población, ni de garantizar canales adecuados para la gestión de los conflictos sociales?.

Por otra parte, la globalización de la economía y la internacionalización de la lucha por los derechos humanos ?ha reducido la capacidad de los Estados latinoamericanos para gestionar los conflictos internos como consecuencia de que disponen de menos recursos financieros para apaciguar, y menos instrumentos militares para reprimir?, ha asegurado este investigador. Finalmente, ?la aparición de nuevos actores capaces de reemplazar al Bloque del Este en la promoción de la violencia política en la región? es otro de los argumentos apuntados por Román David Ortiz, y en este apartado se pueden incluir ?desde grupos relacionados con el narcotráfico, organizaciones como las FARC o estados revolucionarios como la República Bolivariana de Venezuela?.

Y este nuevo clima político se ha empezado a sentir de varias formas en América Latina, según el investigador del Instituto Gutiérrez Mellado. Las FARC, por ejemplo, ?continúan desarrollando una intensa campaña militar en Colombia y han comenzado a respaldar sistemáticamente a grupos armados en otras zonas de América Latina; han aparecido nuevas organizaciones revolucionarias de carácter embrionario en países como Ecuador y Venezuela y se están multiplicando las experiencias de violencia de bajo nivel que suelen crear el caldo de cultivo para el surgimiento de grupos terroristas?.

En este sentido, ha concluido Román David Ortiz, ?todas estas señales pueden apuntar a que nos encontramos en el prólogo de una nueva etapa de violencia política en América Latina similar a la que atravesó la región a lo largo de los años 60 y 70, y luego a través de los 80 y primeros 90?.

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