Vamos a ver

Cristina Pérez

Eso. Vamos a ver. Porque a mi esto me desborda la moral, me desparrama la incomprensión y me pone la gota al borde del vaso del ? ya está bien?. Las noticias se suceden, y cada vez más, y entre ellas la penúltima: una empresa abre expediente a un grupo de mujeres porque solicitan jornada reducida, es más, alguien las denomina como el cáncer de la sociedad empresarial. El crimen: ser madres y trabajar.

Y el pecado mortal no es otro que querer ocuparse un poco más de sus hijos- del futuro- de darles la aspirina cuando estan malitos y de arroparles cuando les llega la fiebre, sin dejar en manos extrañas esos cuidados tan necesarios para los pequeños. Me consta que hay empresarios que se plantean desde hace tiempo no contratar a mujeres que son madres porque, al parecer, crean problemas, casi tantos problemas como los que da el bajo índice de natalidad en un despoblado Aragón.

A nosotras, mire usted, nos tocó la china de parir, como en el reparto les podía haber tocado a ustedes . Y la condición femenina trae consigo una cuestión hormonal de la que no somos responsables sino sufridoras. Y una vez que la criatura está fuera hay que cuidarla, mimarla, ayudarla a crecer y educarla llevándola de la mano para que el camino sea bueno. Y si se logran estos factores tenemos más números para que el futuro esté plagado de buena gente y no de adultos que pasaron su niñez viendo a sus padres a la hora de dormir. ¿Qué hacemos entonces?. Vamos a ver. Tan fácil como esta sucesión de lógicas: Si querermos futuro, hay que educar bien, para educar bien es necesaria la presencia de los padres, para que los padres puedan educar bien hay que tener medios, para tener medios hay que trabajar y para trabajar es necesario que faciliten la entrada a madres. ¿Y los padres? Pues aquí habría que equilibrar la balanza y repartir ausencias. Porque si fuera asi el absentismo laboral femenino sería la mitad y el masculino la otra mitad. Pero esto es contenido para otro comentario.

Vamos a ver. Señor empresario. No repita la barbaridad de aquél que dijo que nosotras somos el cáncer de las empresas. El universo humano está hecho de seres racionales. Punto. No sé si ser varón es fácil o dificil, pero intento acercarme de puntillas sin arrasar con mis prejuicios. Solo le pido que haga lo mismo, que ser mujer no es tan fácil .

Y no me venga con lo de los intereses empresariales, mejor me venga con el déficit humano que le generará una empresa hecha solo con el sector masculino

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