El colegio Pío XII, ejemplo de diversidad cultural en Huesca

Guinea, Liberia, Ecuador, Perú, Rumanía, Marruecos, Gambia, China, Colombia, Senegal, Portugal, Mauritania, Costa de Marfil... y así hasta 16 nacionalidades diferentes conviven en el colegio Pío XII de Huesca. Los padres y profesores de este centro, situado en el barrio del Perpetuo Socorro, aseguran que la pluralidad étnica que se vive en él tiene más ventajas que inconvenientes para los niños.

Lo cierto es que el Pío XII no goza de una buena acogida en el barrio donde está ubicado ya que aproximadamente el 70% de los niños que allí viven eligen otro colegio de la ciudad antes que el Pío XII. Algo que responde a un desconocimiento de la realidad del centro, según afirma el director del mismo Jesús Callén.

Pese a que en la mayor parte de los colegios de Huesca apenas quedan plazas, en el Pío XII se ha notado un descenso de matrícula en algunos cursos mientras siguen recibiendo un gran número de alumnado inmigrante. El profesorado del centro trabaja con ilusión aprovechando la riqueza que aporta la diversidad cultural que en él se vive. Eso sí, como en cualquier centro se intentan marcar unas mínimas normas necesarias para la convivencia y la buena marcha del colegio. Pero sin duda, uno de los principales inconvenientes a los que se enfrenta el profesorado es la barrera del idioma, ya que muchos alumnos inmigrantes llegan al centro sin conocer el español.

En lo que se refiere a los padres de alumnos del centro también se muestran satisfechos de las posibilidades que ofrece el centro a sus hijos y consideran una suerte poder disfrutar de esa riqueza cultural.

Para los padres, lo verdaderamente necesario es que la dirección provincial y el departamento de Educación tomen medidas encaminadas a la distribución equilibrada de los alumnos inmigrantes y procedentes de entornos marginales entre todos los centros

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