272 personas han pasado por el Centro de Orientación Familiar de Huesca

El Centro de Orientación Familiar Interdiocesano de Huesca ha atendido a 272 personas desde que se creara el pasado mes de diciembre. Una cifra que, según sus responsables, es más que satisfactoria.

El Centro de Orientación Familiar Interdiocesano atiende a aquellos matrimonios o hijos que padezcan algún problema familiar. La mitad de los que hasta él se acercan son matrimonios de entre 30 y 50 años. La otra mitad son, a partes iguales, matrimonios de mayor edad y niños o adolescentes. El director del centro, José Antonio Monreal, apunta que los problemas surgen a los pocos meses de casados.

El Centro, abierto a todo el mundo, pretende llevar a cabo tres funciones: una preventiva que sirva como preparación y formación al matrimonio, una de consulta que busca evitar las pequeñas crisis y, por último, la función terapéutica, con la aparición del conflicto en el matrimonio y la posterior separación de común acuerdo.

Para el asesoramiento, el centro cuenta con una asistente social, una psicóloga clínica, y José Antonio Monreal, que ejerce de director y psicólogo de familia.

El centro atiende las necesidades tanto de Huesca como del resto de la provincia. La mayor parte de las consultas proceden de la capital, pero poco a poco se va incrementando el número de personas de otros núcleos urbanos que deciden acudir para solicitar ayuda.

La idea nació de la mano de Javier Osés y José María Conget, obispos ya fallecidos de las Diócesis de Huesca y Jaca respectivamente. La titularidad corre a cargo de una Fundación Canónica cuyo patronazgo lo deben ejercer los tres obispos de las diócesis de Huesca, Jaca y Barbastro-Monzón.

Los locales de este Centro de Orientación Familiar están a disposición de los interesados en la Calle Manuel Angel Ferrer, en la parte posterior de la Parroquia de San José.

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