Se multiplican las adopciones internacionales en Huesca en los últimos años

Las adopciones internacionales se han multiplicado en los últimos años en la comunidad autónoma. Debido a la dificultad de adoptar un niño español, los padres se decantan por los de países como China, India o Sudamérica. Huesca ha pasado de 4 adopciones internacionales en 1997 a 13 en 2001.

En 1995 se presentaron 17 solicitudes de adopciones internacionales en Huesca y seis años después, en 2001, fueron 34. Durante el mismo periodo en Aragón se pasó de 94 a 215 solicitudes. Sin embargo, el número de niños que finalmente son adoptados no es tan elevado. Las trabas que muchos países ponen para dificultar la adopción y las cantidades económicas que cuesta, unido al tiempo de espera que oscila entre el año y medio y los cuatro años, hace que muchos padres renuncien a la adopción. En 2001 se realizaron 13 adopciones en Huesca y 67 en Aragón.

En el caso de las adopciones nacionales es todavía más complicado. La falta de niños y los requisitos que se deben cumplir hacen que el periodo de espera pueda llegar hasta los siete años, por lo que la primera exigencia de los reglamentos de las comunidades autónomas es que sean unos padres jóvenes.

Esto es lo que lleva a los padres a acudir a otros países para adoptar un niño.

A la hora de elegir el país el abanico es muy amplio, pero lo que se busca es que los trámites sean lo más rápidos y claros posibles. La mayor parte de las adopciones altoaragonesas proceden de China, como es el caso de Miguel y Monse, que han adoptado una niña de este país precisamente porque los trámites se veían muy claros.

Los padres tienen que viajar, al menos una vez, al país de origen de los pequeños para verlos y convivir con ellos. El periodo de tiempo que deben permanecer allí, las veces que se deben desplazar o los costes de la adopción, que superan los 6.000 euros, dependen del país. India o los países del este europeo son algunos de los que más problemas suelen plantear a las adopciones.

Una vez en España, normalmente los niños se adaptan bien ya que llegan a edades muy tempranas. En ocasiones recuerdan su vida en los orfanatos, pero otras no, por lo que algunos padres pretenden regresar con ellos a su país de origen para que no pierdan el contacto con sus orígenes.

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