Una fiesta "fin de verano" ha despedido el ludoparque

El ludoparque de verano ha dicho adiós hasta el próximo año. Lo ha hecho con una fiesta ?fin de verano? que se ha celebrado en el Parque Miguel Servet, organizada por las ludotecas Cascabillo y Candeleta. Este año el ludoparque ha contado con unos 660 socios, un centenar más que el pasado verano.

Con una chocolatada animada por una disco-móvil los niños oscenses han despedido el ludoparque, que ha abandonado el parque Miguel Servet y vuelve a su emplazamiento habitual tras dos meses divirtiendo a los más pequeños.

Los niños han podido disfrutar de diferentes juegos bajo la atenta vigilancia de sus padres y de los tres monitores de la ludoteca. Por el simbólico precio de tres euros, los pequeños de la casa, sin límite de edad, han jugado en la tierra, han participado en los talleres de las casetas o han pintado en la casita de Blancanieves, que aunque cierre el ludoparque permanecerá abierta durante el mes de septiembre.

Los más pequeños jugaban en la tierra y con los grandes camiones mientras que los de 4ó 5 años preferían los juegos de mesa como el parchís. Cristina Bergua, una de las monitoras del ludoparque, apunta que los niños son respetuosos y se portan bastante bien. Los juegos, como es normal, sufren tras pasar por tantas manos y al final de verano hay que reponerlos.

La novedad de este año han sido los nuevos emplazamientos del ludoparque, que este año ha sido ambulante para evitar que los niños que viven lejos tuviesen que desplazarse. De esta forma, durante la primera quincena de julio estuvo en el barrio de Santo Domingo, la segunda en San Lorenzo y durante el mes de agosto en el barrio del Perpetuo Socorro, además, de la ubicación veraniega habitual.

La Ludoteca Municipal volverá a abrir sus puertas en su horario habitual tras el puente del Pilar, aunque desde los primeros días de octubre los niños ya podrán inscribirse.

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