Cada vez dedicamos menos tiempo para hacer la compra y preparar alimentos.

Se ha incrementado la adquisición platos precocinados, de comidas a domicilio o que exigen poca elaboración. Se aprecia el aumento del consumo de alimentos con ingredientes y productos naturales, sin salsas ni condimentos; productos dietéticos, enriquecidos, concentrados de nutrientes, etc., pero no como sustituto de alguna de las comidas. Está cambiando el concepto de lo natural, admitiéndose perfectamente la comida preparada, pero siempre que haya sido elaborada a partir de elementos naturales reconocibles.

En relación con los hábitos de compra, el 42% de la población opta por los supermercados, el 31% por la tienda tradicional, el 18% por los hipermercados y el 8% por otro tipo de establecimientos. Si se segrega la compra de alimentación fresca y seca, en el primer caso el 49% optaría por la tienda tradicional seguido de los supermercados (30%), hipermercados (11%) y otros (9%). Si hablamos de producto no fresco, los supermercados superan el 54%, los hipermercados el 25% quedando relegado la tienda tradicional al 15%.

Los productos que más se han incrementado en el gasto familiar son, por este orden, platos preparados (20%), frutos secos (18%), frutas frescas (17%), agua mineral (16%) y bollería (14%). También ha aumentado el gasto, aunque ha disminuido el consumo, en los derivados lácteos y leche, patatas, legumbres y huevos. Sobre el gasto total de alimentación el 73% corresponde a los hogares, el 25% a hostelería y restauración y el 2% a instituciones.

Aragón es la segunda comunidad autónoma en consumo de carne, 80 kg/hab. frente a los 54 kg. de media nacional. En productos de la pesca ocupa la sexta posición con 30 kg. por habitante al año, cuando la media española es de 27 kg. Por encima de la media nacional se sitúa también en el consumo de hortalizas frescas (2º), aceite de oliva (9º). Porcentualmente, el consumo es inferior en frutas frescas, aceite de oliva virgen y vinos de calidad.

Los consumidores apenas dedican unos segundos a consultar las etiquetas de los alimentos que compran, pero esa situación está cambiando. Según ha indicado el director general de Consumo del Departamento de Salud, Consumo y Servicios Sociales, Florencio García Madrigal, hay nuevas tendencias en el comportamiento del consumidor que revelan "más profesionalización, menor fidelidad a las marcas, aplicación de criterios de racionalidad al comparar entre ofertas y apreciar relación calidad-precio".

Datos interesantes desde el punto de vista sociológico son también el aumento decisivo de la calidad en la elección de la alimentación, y la tendencia generalizada a hacer dietas periódicamente por razones estéticas y de salud.

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