El metro cuadrado de velador a precio de oro en el Alto Aragón

La ciudad de Huesca cuenta con un total de 83 bares y cafeterías que disponen de velador. La tradición de las terrazas, a pesar de ser acogida con gusto por oscenses y turistas, genera continuas protestas. Los clientes se quejan de que los precios son abusivos. Por su parte, los hosteleros se defienden alegando que los impuestos son muy elevados.

Los 83 veladores de la ciudad ocupan un espacio de 1393 metros cuadrados, que durante los siete días de San Lorenzo pasan a ser 8.684 ocupados por 39 establecimientos. Por ellos, el consistorio local recauda algo más de 34.000 euros.

Los precios de los veladores se establecen en función del lugar donde estén ubicados. La ciudad se divide en seis categorías y, mientras aquellos que se encuentran en la primera pagan 26.16 euros por metro cuadrado y año, los que pertenecen a la tercera o sucesivas cotizan doce euros menos.

La Policía Local es la encargada de controlar que los establecimientos no ocupen más espacio del contratado a través de las sanciones, pero Domingo Malo, concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Huesca, asegura que los bares y cafeterías son respetuosos y cumplen lo acordado.

Por su parte, los hosteleros protestan ante los precios que deben pagar por disponer de un velador ya que, aseguran, el ayuntamiento no comprende que están ofreciendo un servicio y generando puestos de trabajo, al tiempo que ?hacen ciudad?. Para que los costes no repercutan siempre en los precios de los productos, instan a llegar a un acuerdo entre las partes.

Los hosteleros oscenses lamentan que en los precios establecidos por el ente local no se tenga en cuenta que de los veladores no se obtiene la misma rentabilidad todos los días y que sus gastos también se incrementan al tener que contratar más personal.

Pero la capital oscense no es el único punto de la provincia donde los hosteleros protestan por los precios del espacio para colocar veladores. En Jaca, los propietarios de bares y cafeterías aseguran que pagan tres veces más que en el punto más caro de la provincia, con tasas que ascienden a 120 euros en verano y 180 el resto del año. Según un hostelero jaqués, cada vez es más difícil amortizar las terrazas ya que en los últimos años los precios se han disparado.

Los propietarios de establecimientos advierten que, de no atajar la situación, se corre el riesgo de que desaparezca una práctica tan típica como son los veladores ya que el producto se encarecerá hasta el punto de que los clientes desaparezcan.

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