Aragón hace valer sus derechos sobre el río Noguera Ribagorzana

Los consejeros de Agricultura y de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé y Víctor Longás, han citado este lunes a los regantes del Canal de Aragón y Cataluña, y a los de la Litera Alta para configurar un nuevo mapa hídrico en este sistema que permitirá la dotación de 90 hectómetros cúbicos de agua, una cifra superior a la que embalsaría Santaliestra. Medida que se va a adoptar mientras sigue paralizado este proyecto de regulación del río Ésera.

El Pacto de Piñana, firmado en 1992 por los presidentes de Aragón y de Cataluña, Emilio Eiroa y Jordi Pujol, y por el ministro de Obras Públicas, José Borrell, establecía el reparto de 190 hectómetros cúbicos del embalse de Santa Ana, en el río Noguera Ribagorzana, a 3 bandas: un 25 por ciento para Alguerri-Balaguer (Lérida), otro 25 por ciento para la Litera Alta, y el resto (50 por ciento) para el Canal de Aragón y Cataluña. Sin embargo, durante los últimos diez años, la parte catalana se ha beneficiado del 90 por ciento de caudales. Ahora, la Confederación Hidrográfica del Ebro se ha comprometido a financiar con 3,6 millones de euros la elevación de agua en 20 kilómetros, por medio de 6 estaciones de bombeo, para que se pueda regar más de 16.000 hectáreas de la parte aragonesa del Canal de Aragón y Cataluña. Se van a recuperar de esta forma 47,5 hectómetros cúbicos de agua a los que se sumarán otros 47,5 pertenecientes a la Litera Alta pero que no se utilizan mientras no se transforme este terreno de secano en regadío.

De forma paralela a la construcción de los regadíos de la Litera Alta se espera desbloquear el proyecto de Santaliestra o encontrar alternativas como el embalse de San Salvador (25 hectómetros cúbicos) y como hacer un dragado en Barasona (15 hectómetros cúbicos).

La judicialización del proyecto de Santaliestra ha generado enorme preocupación en el colectivo regante ya que las restricciones son habituales en el Canal de Aragón y Cataluña. Inquietud que se ha trasladado a otros sistemas de riego por el retraso en otras obras de regulación como es el caso de Biscarrués para Riegos del Alto Aragón.

Las organizaciones agrarias hablan de retroceso en el Pacto del Agua, ya que si a finales del año 2001 era inminente el comienzo de las obras de Santaliestra y Biscarrués, la situación es bien diferente en ambos casos, especialmente en el primero.

Si las restricciones ya son habituales en el sistema del Canal de Aragón y Cataluña, también hay que empezar a hablar de éstas en Riegos del Alto Aragón, ya que el embalse de La Sotonera es insuficiente para abastecer al sistema en la recta final de la campaña, de allí la reivindicación de regular el Gállego en Biscarrués.

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