"África a través de sus colores: el arte del Batik en Camerúm" se exhibe en Sallent hasta el 3 de agosto

La muestra pretende familiarizarnos con la cultura, las tradiciones, fronteras, formas de gobierno y etnias del continente vecino del que tan poco sabemos a pesar de la corta distancia que nos separa.

El área de Cultura de la Diputación de Huesca exhibe la exposición de pintura ?África a través de sus colores: el arte del Batik en Camerún? en los Mercado del Mundo de Sallent de Gállego, coincidiendo con la celebración del Festival Pirineos Sur.

La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo día 3 de agosto, pretende familiarizarnos a través de este tipo de pintura con la cultura, las tradiciones, fronteras, formas de gobierno y etnias de esta República africana y del continente vecino del que tan poco sabemos a pesar de la corta distancia que nos separa.

La exposición está integrada por Lienzos de Batik, fichas sobre Camerún, un soporte auditivo y visual de música africana e imágenes, ambientación con máscaras, figuras y ornamentos y muestras de productos del país.

Situado en la encrucijada de los mundos bantú e islamizado, Camerún presenta un mosaico étnico y cultural impresionante. Las 212 etnias que constituyen su población, que actualmente supera los quince millones de habitantes, continúan teniendo su propia lengua, costumbres y creencias. A veces, el sentimiento muy agudo de pertenencia a una determinada etnia acarrea disputas y conflictos, tanto en empresas -en las que los equipos están formados por trabajadores de etnias diferentes- como en la vida diaria.

A pesar de las muchas disposiciones legales que reconocen en Camerún los derechos de la mujer, las tradiciones y prácticas culturales obstaculizan el pleno disfrute de estos derechos.

El esposo puede interrumpir la actividad laboral de su mujer mediante la notificación de su oposición al tribunal de comercio. Además, el hombre administra la propiedad común y puede vender o hipotecar los bienes de la pareja sin el consentimiento de su esposa. Cuando un hombre casado muere su viuda no puede recoger ninguna herencia puesto que ella misma es considerada parte de la propiedad del hombre. A menudo es obligada a casarse con uno de los hermanos de su difunto marido. Si se niega a hacerlo debe devolver la dote y abandonar la propiedad familiar.

Esta exposición se completa con otra de fotografía que también se exhibe con motivo del Festival Pirineos Sur titulada ?O ar que corre, a pedra, a árvore?.

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