La economía aragonesa golpeada por la crisis internacional.

El Consejo Económico y Social de Aragón ha presentado el informe sobre la situación económica y social de la Comunidad aragonesa en el año 2001. El informe constata que la desaceleración económica internacional ha pasado factura a la economía aragonesa.

El 2001 fue un año de desaceleración del crecimiento económico en Aragón, marcado por la desaceleración generalizada de la actividad internacional. Según las estimaciones del Departamento de Economía, Hacienda y Empleo del Gobierno de Aragón, la economía aragonesa creció un 2?5 por ciento, casi dos puntos porcentuales por debajo de lo que lo hizo durante el año 2000 y dos décimas por debajo de la media española. Solamente el sector exterior creció más que en el resto del país, con un incremento un 7,5 por ciento nominal respecto al pasado ejercicio. Este crecimiento, típico de las economías dinámicas, está capitaneado por las exportaciones al extranjero y al resto de las comunidades autónomas españolas de material de transportes. Sin embargo, el informe del CES constata que los transportes van perdiendo importancia y que cada vez se diversifican más las exportaciones aragonesas. Si en el año 1997 las exportaciones de vehículos suponían el 60% del total, en el año 2001 se redujeron al 50%. El resto de los sectores económicos crecieron más lentamente que en el año 2000. La agricultura y la ganadería aragonesa sólo aumentaron un 0,1%; la industria aragonesa también ha dejado de contribuir al crecimiento con una subida 0,8%, cuando el año anterior había crecido un 4,3%; en la construcción, la tasa de crecimiento anual se sitúa en el 3,4%, mientras que en el resto de España se encuentra en el 6,1%, lo que supone un retraso considerable en la provisión de infraestructuras a Aragón; el sector servicios creció un 3%, media décima menos de lo que lo hizo en el 2000 y tres décimas por debajo de la media nacional. AUMENTO DE PARADOS Esta recesión económica en todos los sectores de la economía se ha notado también en la creación de empleo. Mientras que en España, en 2001, se observa un moderado descenso del desempleo, en Aragón, el número de parados ha aumentado en 3.800 (un 10,6%), lo que sitúa la tasa de paro en el 7,9%, algo que no sucedía desde 1994. Además, se constata un crecimiento de la población activa (1,1%) y del número de ocupados en Aragón (un 2% más que en el año 2000). En este sentido, un dato destacable es que, por primera vez, la tasa de actividad aragonesa supera el umbral del 50%, aproximándose cada vez más a la tasa española. Asimismo, subraya que el desempleo masculino aumenta un 13,4 por ciento, mientras que el femenino sólo lo hace en un 1,7 por ciento. Este informe confirma la tendencia hacia una mayor estabilidad del mercado de trabajo, ya que los contratos indefinidos han aumentado en un 8,5 % respecto al año 2000. Además, según el estudio, disminuye la conflictividad laboral con menos huelgas y menos días perdidos. El número de trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo aumenta considerablemente por los presentados en Opel España y sus empresas auxiliares. Por último, hay que destacar que el número de accidentes con baja laboral desciende en Aragón por tercer año consecutivo, con una disminución del 3,3% respecto al año 2000. Marcos Sanso, miembro de la Comisión de Economía del CES de Aragón y decano de la Facultad de Ciencias Económicas, ha explicado que ?la economía aragonesa suele anticipar los ciclos económicos del país, por lo que siempre cae y se recupera antes?. De ahí, que estos datos ?son el anticipo de la desaceleración de la economía internacional? que se vive durante los últimos tiempos. El Informe 2001 del CES cuenta con un novedoso estudio sobre el desarrollo comarcal. Se ha establecido un grado de desarrollo utilizando un baremo que compara el envejecimiento, el empleo general, el empleo en el sector agrario, la actividad económica en el sector servicios y en la industria, los alumnos de enseñanza secundaria no obligatoria y la dotación de plazas de residencias de la tercera edad. Así, las comarcas más desarrolladas son las de las tres capitales de provincia, las del eje del Cinca Medio, las dos comarcas pirenaicas que antes iniciaron su proceso de diversificación productiva, la Ribera Alta del Ebro, del Bajo Aragón, Aranda y Tarazona. En el grupo intermedio se sitúan el área oeste de Zaragoza, Andorra, la comarca de Caspe y la franja noroeste de la provincia de Huesca. Las comarcas menos desarrolladas están en la corona este y sur de Zaragoza y por casi la totalidad de las comarcas turolenses exceptuando la capital y las cuencas mineras. DESCENSO DEL NÚMERO DE ALUMNOS NO UNIVERSITARIOS El estudio constata que durante el último año ha disminuido el número de alumnos en los centros no universitarios de Aragón, mientras que aumenta el número de profesores por alumno. Según la presidenta del CES, Ángela López, estos números ?son el reflejo del descenso de la natalidad que ya se empieza a notar en Aragón?. El número de alumnos extranjeros en la educación no universitaria se ha situado en 2.849, un 1,6 por ciento del total. Otros de los aspectos que destaca el CES en su estudio es el bajo cumplimiento del Plan de Vivienda, ya que sólo han sido financiadas un 53% de las viviendas protegidas, el 56% de otras viviendas y el 53% de la adquisición de suelo previsto. Además, se constata que la vivienda sigue siendo uno de los gastos más elevados en las economías familiares aragonesas con un esfuerzo de 36% del salario bruto. También se confirma que ?Aragón ha perdido posiciones en la Sociedad de la Información?, situándose en el duodécimo puesto en Audiencia en Internet (antes el octavo) con un 18% de la población aragonesa con acceso web. En este sentido, Ángela López ha destacado la importancia que tiene ?un plan estratégico para nuestra comunidad?. Por último, el CES ha realizado un estudio sobre la ?Mujer y la violencia doméstica?. Según la presidenta de CES, ?se trata de un problema estructural muy arraigado que hay que empezar por reconocerlo?. En este sentido, ha destacado el aumento del 64 por ciento de las denuncias por malos tratos en Aragón. La mayoría de las mujeres maltratadas están casadas con su agresor, tienen una media de dos hijos y tienen entre 21 y 40 años. Casi todas ellas viven en Zaragoza capital.

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