Mañana sol... y buen tiempo

Digo yo que ya toca. No puede ser que, a seis o siete días de que comiencen las fiestas de San Lorenzo, el cielo esté como está, nublado que no puede más, con un vientecillo fresco y con la sensación de que en breve comenzará el curso de septiembre, en vez de que nos vamos a vestir de blanco y verde. No puede ser que tenga los dedos de los pies helados y que piense si cojo chaquetas para los críos o no.

Vengo de la huerta de Barbereta, y José me dice que la albahaca este año no es lo que debería ser. Que julio ha sido raro, que ha hecho frío, y que sigue haciéndolo. Por eso, la albahaca, que pide sol y calor, no va a estar este San Lorenzo tan grande, tan frondosa y tan lozana como siempre.

Y vamos por la calle, y unos y otros dicen que han oído que este mes va a ser raro. Que hasta el 8 de agosto vamos a ver agua, viento y fresco. Y que, a partir del 9, Dios dirá. Me parece que nadie se quiere mojar, por si acaso. San Lorenzo tiene que ser con sol, con calor, con socarrina en los toros y en la cabalgata, con pesadez a la hora de la siesta. Y con fresquito por la noche. Para eso ya nos preparamos saliendo de casa con los jerseys atados a la cintura, para que el relente de la madrugada no nos pille desprevenidos. Pero, lo que no puede ser es este ?sin vivir?.

Los peñistas, me parece a mí, deben de tener información privilegiada. A mí ya me empezó a mosquear ayer, porque en sendas entrevistas a responsables de peñas, me mostraron todo lo que venden este año en los Porches con los escudos de sus peñas y, por primera vez, además de las consabidas pañoletas y camisetas, han hecho jerseys y sudaderas blancas.

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