El pasado y el presente de Cuba cierra el Festival Pirineos Sur

Los sones cubanos llegan con fuerza hoy al escenario de Lanuza para poner el broche de oro al Festival Pirineos Sur con las actuaciones de La Casa de la Trova y P-18. La primera nos proporcionará una gran explosión de canciones cubanas recuperadas por las hermanas Fáez, Zaída Reyte, las hermanas Ferín, el Trío Miraflores, Cascarita y Lucía Lago. Estos ?trovadores? reviven la tradición del son y el bolero para expresar los desamores, las vivencias o los recuerdos en canciones populares o serenatas.

Cuba es un gran tesoro musical del que Europa sólo conoce algunas alhajas pero las dificultades económicas hacen peligrar parte de esa riqueza. Contra esa sentencia de olvido, catorce joyas elegidas de la cultura musical popular cubana de tradición oral se han salvado gracias a La Casa de la Trova, disco que recopila para la ocasión las voces de los artistas antes mencionados. La selección es fruto de un rastreo profundo en busca de trovadores olvidados de esta cultura, la trova, que nació a finales del siglo pasado en las estribaciones de sierra Maestra y que ha vivido décadas viajando de boca en boca entre generaciones enteras de cubanos.

P-18 es el nombre del grupo liderado por el músico francés Thomas Darnal, ex teclista de la célebre formación Mano Negra. Tras la separación de este grupo, el líder y cerebro de la banda, Manu Chao, lanzó su primer disco solista en 1998. Se trata de una música que mixtura ritmos latinos con rock, hip hop, reggae, abierto punk y hasta ranchera.

Por otro lado, la cantante berebere Najat Aatabou, gran estrella de la canción popular chaabi en el reino de Mohamed VI, abrió anoche el especial ?Trance & Dance? en el auditorio natural de Lanuza, donde conectó rápidamente con el público. Varios miles de personas no dejaron de aclamarle durante el concierto y de bailar sus melodías inspiradas en las mujeres que sufren ?heridas de amor o soportan hogares paralelos?.

Tras su actuación subió al escenario Shrine Synchro System, una versión expresamente reconstruida de The Shrine, que hizo una mezcla perfecta de sonido poderoso, imágenes deslumbrantes y sensacionales contribuciones en directo de músicos que tocan vientos y percusiones, rasgan cuerdas y cantan hasta quedar exhaustos.

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