La Central de Reservas de Turismo Rural cuenta con un 32% de clientes fijos cada año.

El 68% son clientes nuevos, que desean conocer la nueva oferta turística en la provincia, mientras que el 32% de los clientes que hicieron alguna reserva el año pasado, eran clientes antiguos. Eso da a entender, la alta fidelidad del cliente a la hora de apostar cada año por el turismo rural en el Alto Aragón. En el año 93 eran 60 propietarios en 35 poblaciones y 941 plazas disponibles de turismo rural. Hoy contamos, con 337 propietarios en 163 núcleos y 4.578 plazas. La evolución del turismo rural en la provincia de Huesca ha sido espectacular.

La puesta en marcha de la Central de Reservas ha supuesto que haya una gran oferta turística conjunta de lo que es el Turismo rural en el Alto Aragón. Ahora esta oferta turística se concreta en 299 casas y apartamentos, 112 casas de turismo rural, 35 hoteles, 13 albergues y 10 empresas de turismo deportivo.

Calidad y gestión son las dos señas de identidad de la Central de Reservas. Lo que se pretende es mejorar y aumentar esa calidad del turismo en la provincia. Este organismo es el que se encarga de gestionar y vender la imagen de los diferentes establecimientos y casas rurales al exterior, y de ofrecer al turista la oferta existente. Todo ello, por medio de una coordinación basada en un paquete turístico conjunto a través de la red. Una simple llamada a la Central, supone ser informado sobre las fechas disponibles, el número de plazas existentes, las características del establecimiento y el enclave turístico de esa determinada zona.

La mayoría de los visitantes que se interesan por el turismo rural en la provincia proceden en su mayoría de Aragón, de Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra. Mientras que los lugares más demandados son: Sobrarbe y la Ribagorza (ya que son las zonas donde mayor número de casas rurales existen). Luego se situaría la Jacetania, Los Valles, Guara, el Somontano y La Hoya.

Hace ahora 12 años, la DPH puso en marcha un Plan de Desarrollo destinado a las zonas rurales, viendo que el Alto Aragón iba perdiendo paulatinamente población y vida en los pequeños pueblos. Ello fue el origen de lo que hoy se conoce como la Central de Reservas de Turismo Verde y Rural de Huesca.

El Plan de Desarrollo subvencionaba a algunos propietarios de núcleos rurales, a que apostasen por el turismo rural, convirtiéndolos en pequeños empresarios, y que sus casas se convirtieran en casas de turismo. Para ello, se mejoraron las infraestructuras, se recuperó el patrimonio en estos pueblos y se formó a los propietarios por medio de cursos. La llegada de visitantes a todos los rincones del Alto Aragón, supuso poner en marcha además un Plan de mejora que consistía en llevar hasta estos núcleos, algunas necesidades básicas que faltaban, como la luz, el agua, el teléfono y la televisión.

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