El alcalde de Jaca y el 2010.

César Valero

Alcalde por el PAR ..

Obtener la nominación para organizar unos juegos olímpicos es un objetivo que exige un trabajo técnico riguroso y un amplio respaldo. En Jaca 2010, la primera condición se está cumpliendo, como ya quedó demostrado el pasado enero, cuando se produjo la elección de nuestra candidatura frente a la opción de Granada, contra el pronóstico de muchos y los deseos de algunos.

En cuanto al segundo requisito, está constatado que la mayoría de los ciudadanos y agentes sociales, económicos e institucionales jaqueses, pirenaicos, aragoneses y españoles apoyan estos juegos. De su impulso, debe partir especialmente la realización de las importantes inversiones que necesita -a menos de ocho años vista- el acontecimiento y que supondrán, junto a otras iniciativas, un decisivo fomento para el desarrollo de estas comarcas y el bienestar de sus habitantes. Es un asunto, por tanto, de máximo interés para un amplio territorio, no sólo para una ciudad o una zona.

Sin embargo, la situación política local y comarcal en Jaca, y concretos intereses individuales, estarían poniendo en riesgo todo ello, es decir, podrían hacer que peligrara la garantía de futuro más firme para estos valles, para ese gran espacio. Como es sabido, el actual alcalde de Jaca gobierna el Ayuntamiento gracias al sustento del único partido con representación municipal que anhela derribar el proyecto olímpico. En muchas cuestiones es, por así decirlo, un ?rehén político?. Ahora, a pesar de otras posibilidades, y cediendo a la amenaza -como así se la plantearon- de perder ese bastón de mando si le fallaba su imprescindible muleta, ha aceptado el mismo ?secuestro? para ser Presidente de la comarca de la Jacetania.

En resumen, el representante de un partido que apoya Jaca 2010, orienta la labor de las entidades que dirige para que no se impliquen en promover un gran evento, que deberían encabezar la ciudad y comarca cuyas máximas instituciones preside. Parece un trabalenguas o una paradoja, que sólo puede explicarse por los intereses que antes señalaba, y por los que cabe preguntarse cuál es su verdadera posición al respecto. Entretanto, no se pierden oportunidades de practicar un doble juego.

Pero en estas semanas, ya no es aceptable tibieza alguna. Es la tercera vez que Jaca y Aragón optan a organizar unos Juegos de Invierno, y en esta ocasión tienen siete rivales: Vancouver (Canadá), Berna (Suiza), Salzburgo (Austria), Andorra La Vella (Andorra), Harbin (China), Pyeonchong (Corea del Sur) y Sarajevo (Bosnia-Herzegovina). El COI hará una primera selección entre ellos los próximos 28 y 29 de agosto, y las ciudades que pasen ese primer corte se someterán a la votación final del COI a mediados de 2003 en Praga.

A pesar de la competencia, Jaca tiene sólidas posibilidades, si bien es indudable que el COI valorará, entre muchos datos, la real implicación de las administraciones en los respectivos proyectos. Como en muchas otras oportunidades (Barcelona, Sidney, Lillehammer,...), la determinación de los alcaldes de las sedes centrales de los Juegos, compartida en torno a ellos, puede ser un argumento favorable y clave. ¿Pesará al contrario, como un lastre negativo, en el caso de Jaca por parte de quien es, también, presidente comarcal? Hasta ahora, ni determinación, ni capacidad de unir.

Quizá haya quien piense que basta con ?ir tirando? con cuanto ya disponemos, que es suficiente con las mejoras parciales que vayan llegando, que las alternativas de recuperar modos de vida caducos son posibles. Sin embargo, esta tierra y su mejor y mayor objetivo necesitan ambición, decisión, valentía, firmeza y claridad en los fines y en los medios. Quizá, aún es tiempo de que aplique esas actitudes -si sabe y quiere- quien está obligado a hacerlo por su responsabilidad ante miles de ciudadanos, no sólo ante tres concejales.

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