El ocio es cosa seria

Beatriz Viejo

Llegan las vacaciones. Las tan deseadas vacaciones. Y cuando ya están aquí la tensión se apodera de ti porque no sabes que hacer. Llevas tanto tiempo dejandote llevar por la rutina, por el horario del trabajo, por los quehaceres del hogar, por el colegio de los niños, por las clases de aeróbic, por la lista de la compra.... que cuando llega tu tiempo de descanso el aburrimiento se te apodera. Y es que el tiempo libre, el de ocio, también necesita dedicación y preparación.

Tener vacaciones no significa no hacer nada, o hacer lo mismo de todo los años, sino todo lo contrario, hacer todo aquello que durante el año no has podido llevar a cabo porque la rutina te lo impide. El ocio es la otra cara de la moneda del trabajo. El querer frente al deber. El tiempo para hacer lo que a mí me gusta y ?me llena?. Es mi tiempo, tras muchos días de esfuerzo y debe entenderse independiente de las rutinas y convenciones que rigen nuestra vida cotidiana.

El ocio es muy importante en nuestras vidas y hasta cierto punto aumenta nuestra felicidad. Pensar en qué vamos a invertir nuestro tiempo libre es pensar en nosotros mismos, valorarnos, darnos un respiro y sobre todo recompensarnos por el trabajo realizado durante el año. Disfrutar de unas vacaciones en las que la novedad, lo diferente, lo nuevo y divertido reinan frente a lo convencional y rutinario es invertir bien el tiempo y por qué no el dinero, aunque no quiere decir que pasártelo mejor sea equivalente a gastar más.

Tampoco es cuestión de dar salida a cualquier capricho sino conseguir pensar para cada ocasión aquello que nos llene y que una vez realizado podamos decir ?qué bien me lo he pasado?. Así pues, pongamos en marcha nuestra imaginación y pensemos en nosotros mismos, en aquello que siempre nos había gustado hacer. Unas vacaciones novedosas y bien organizadas dan mucho de si.

Comentarios