Ponga un festival en su vida

Nuria Garcés

Pirineos Sur, en la Ribagorza, clásicos en la Frontera, en el Camino de Santiago, del Castillo de Aínsa, Vino del Somontano, de música y cultura pirenaicas de la Mancomunidad de los Valles, Groove Parade, Abierto en Canal, castillo de Monzón, de música culta... Ponga la palabra ?Festival? delante, y valen todos. En todos los valles, comarcas y ciudades de una cierta importancia encontramos durante el verano, y cada vez más, cualquiera de estos eventos culturales y, sobre todo, musicales. Parece que, en los últimos tiempos, toda la cultura estival pasa por la celebración de un festival. Y el que no lo tiene, lo organiza, o pide a las instituciones ayudas para poderlo crear.

Paco y Susana tienen su vida organizada, trabajan toda la semana y el fin de semana lo dedican a descansar. Llevan unos días en los que todos los medios de comunicación les andan recordando la gran cantidad y variedad de festivales de los que pueden disfrutar, desde ya y hasta final del verano. Hubo un momento, hace unos años, en el que se acercaron a ver algún concierto de Pirineos Sur o subieron una noche a Aínsa a escuchar a un grupo del que les habían hablado muy bien. Pero ahora, algún tiempo después, respetando todos los festivales que hay, y reconociendo que su programación es buena, no tienen la intención de ir a ningún sitio. Se quedarán al sol de su terraza, de la piscina, a la cervecita de una terraza, paseando por el campo más cercano a Huesca o simplemente viendo la tele.

Y se sienten un poco culpables, no se crean, porque reconocen que tras estos eventos hay mucho trabajo, y tienen la impresión de que si ?pasan? de ellos, van a quedar de muy poco cultos, van a perderse ?lo mejor? de estos meses y, a lo mejor, no tienen de qué hablar cuando amigos y conocidos comiencen a cantar las excelencias del último concierto. Sin embargo, ellos han decidido organizarse su propio verano y no seguir ninguna guía establecida. ¿Harán bien?.

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