25 años de democracia en Huesca

Tal día como hoy, hace un cuarto de siglo, los oscenses se disponían a acudir a las urnas, para elegir a quienes iban a ser sus representantes en el Congreso y el Senado. El país recobraba sus libertades arrebatadas y nos disponíamos a vivir un período en el que se debían poner las bases para una convivencia en paz. En concreto el mayor reto que iban a tener nuestros representantes iba a ser la redacción de una nueva Constitución.

Por entonces eran cuatro las formaciones políticas con una cierta representación y posibilidades. La UCD de Adolfo suárez, cuyo cabeza de cartel en el Altoaragón era León Buil, el PSOE de Felipe González con Jaime Uría como número uno de la lista, Alianza Popular, cuyo Presidente Provincial, Antonio Lacleta, aspiraba a hacerse con un escaño en el Congreso y el Partido Comunista Español, con el cura Paco, Francisco García Salve, como cabeza de lista.

Al final UCD conseguiría dos representantes al Congreso y el PSOE uno. Mientras que en el Senado tres escaños fueron para UCD y uno para los socialistas. Los nombres propios de entonces fueron León Buil, Joaquín Tejera y Jaime Gaspar Auría en el Congreso, y Alberto Ballarín, Fernando Baeza, José Antonio Escudero y Cesar Escribano al Senado.

Llama la atención echar un vistazo a los discursos de entonces. Así encontramos a un León Buil con un mensaje adscrito a la moderación más absoluta. La Unión de Centro Democrático, dice, es un partido interclasista y promete, era el verbo acuñado por Adolfo Suarez, trabajar para conseguir la potenciación de las comarcas, reordenándolas y dotándolas de servicios que permitan al medio rural poseer los mismas comodidades que la ciudad. En pocas palabras estaba apuntando el camino de la actual comarcalización.

Alianza Popular, por su parte, se afanaba por demostrar que era un partido tan democrático como los demás, a pesar de que en sus filas militaban buena parte de los puntales del antiguo régimen. Orden , unidad de España y, lo que más llama la atención, discurso antitrasvasista que pronunciaba una mujer del partido, Mercedes Escudero. Afirmaba en Radio Huesca que hay que traer las industrias dónde está el agua y no llevar el agua dónde están las industrias.

El discurso del PSOE era el menos apegado a los temas locales y provinciales. Los socialistas se erigían en adalides de la libertad con mayúsculas y su máximos representantes en Huesca aseguraban que ni UCD ni AP eran formaciones que apostaran por la democracia.

Pero algo nos ha llamado la atención, si en Pleno siglo XXI, uno de los problemas que más nos preocupa a los aragoneses es la inmigración, en el 77 tanto PSOE como el PCE se encargaban de recordar que había que parar la sangría emigratoria que nuestra provincia había soportado en los últimos 40 años.

Si ahora vienen de otros paises a nuestra tierra, hace 25 años eramos los aragoneses quienes nos desplazábamos a otras tierras a buscar una salida laboral.

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