Contaminame

Cristina Pérez

La cabeza bien amueblada, el corazón monovolumen para albergar lo suyo y lo de los demás; las manos dispuestas a trabajar a la mínima insinuación y los pies con miles de caminos pegados a la suela y dos o tres pasos perdidos solamente.

Este es el interior, el exterior puede ser de sexo hombre o mujer, más alto, más flaco, más rubio, más guapo o más feo. Es lo de menos. Porque a este tipo de personas es a las que conviene acercarnos para dejarnos contaminar y mejorar nuestro medio ambiente interior. Hoy es el Día Mundial del Medio Ambiente y el lema para esta jornada nos pide que ?demos a la Tierra una oportunidad?. Esta claro que la Tierra nos da cada día miles de oportunidades a nosotros , oportunidades que dejamos escapar entre los dedos porque, entre otras cosas, no las vemos . No se crea, la naturaleza es fuerte pero no tanto. Si el mundo se llena de hombres y mujeres sin la cabeza bien amueblada y con un corazón estrecho sin cabida más que para el egoísmo, la Tierra dejará de darnos oportunidades.

Yo siempre he oído de mis mayores que todo empieza por uno mismo: la caridad, el amor y la generosidad y también, por qué no, el medio ambiente.

Para evitar que el aire que respiramos esté lleno de sombras, debemos partir de una mente sana. Y si no sabemos por dónde empezar, déjese contaminar por quienes sí saben como dar el primer paso.

Seguramente si somos capaces de educar con el ejemplo, los niños de ahora, se conviertan en los protectores del entorno de mañana. Si no es capaz de pensar en usted mismo, piense en ellos. Imagínelos rodeados de desiertos, de manantiales secos, locos por el ruido de las calles, viviendo en un mundo en blanco y negro, sin color....Ese puede ser el mañana . Nos lo están diciendo todos los días. No lo pase por alto. Y es tan fácil como dedicarle diez segundos al día: apagar la luz si no estamos, cerrar los grifos que gotean, utilizar los contenedores de reciclaje, dejar las flores donde están....sólo se trata de pensar más allá de este presente pletórico de primavera. Imagine como podrían ser las primaveras de sus hijos si hoy, usted y yo, nos olvidamos de que el Medio Ambiente es ni más ni menos que nuestra licencia para seguir vivos.

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