El 42% de los padres confiesa no saber cómo educar a sus hijos en edad adolescente

El 42,17% de los padres reconoce sentirse desorientados a la hora de educar a sus hijos adolescentes, lo que les lleva a seguir unas pautas incorrectas de educación e, incluso, a manifestar comportamientos agresivos con sus descendientes. Frente a estos padres hay otros, la mayoría (57,83%), que se sienten comprometidos y responsables de la educación de sus hijos, con los que mantienen una actitud dialogante, democrática y afectiva. Estos tienen las ideas claras acerca de la adolescencia, frente a los primeros, que reconocen sentirse impotentes ante los cambios y necesidad de autonomía de sus vástagos. Ésta es una de las conclusiones del estudio "Valores y pautas de interacción familiar en la adolescencia (13-18 años) con los resultados obtenidos en las encuestas a 1.200 padres de adolescentes (60% madres, 40% padres). Este trabajo, realizado en el 2001, pone de manifiesto el abandono por parte de los progenitores de conductas autoritarias, lo que se traduce en la ausencia de castigos y en la adopción de posturas más dialogantes y con fuertes apoyos afectivos. Los conflictos entre padres y adolescentes se han reducido notablemente fundamentalmente por la mayor permisividad de los progenitores. Los hijos se encuentran a gusto en casa, el 50% tiene acceso a un ordenador e Internet, uno de cada tres tiene televisor en su dormitorio y una buena relación con sus padres. Los motivos de conflicto entre padres e hijos adolescentes se centran, sobre todo, en la falta de esfuerzo por parte de los vástagos a la hora de estudiar o trabajar, en las salidas nocturnas y el consumo de drogas y alcohol. De hecho, la mayoría de los padres ve a las drogas, el alcohol y el sida como los mayores problemas de la adolescencia. En cuanto a las diferencias de sexo, el estudio refleja una cierta tendencia de los padres a que las hijas colaboren más en las tareas del hogar que los chicos y se las controla más en sus salidas, aunque todos ellos aseguran educar en la igualdad. Sin embargo, según Paz Cánovas, las madres han tomado el papel de defensoras de la mujer reivindicando una igualdad que "llegará con la actitud de esas madres". Los padres quieren que sus hijos estudien "para que sean alguien, no como fuente de conocimiento. Se inculca a los adolescentes la idea de la eficacia y el estudiar como instrumento para algo. Se fomentan valores individualistas y competitivos". Junto a los estudios, los padres afirman valorar mucho que sus hijos sean honrados y eluden transmitirles valores religiosos o políticos.

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