Moneo versus NECSO

Luis Laiglesia

Las últimas noticias sobre el Centro de arte Contemporáneo hablan de un importante retraso en su ejecución, hasta el punto que algunos próceres municipales apuntan que el edificio no estará terminado antes de 2004.

Si hacemos memoria en el Ayuntamiento de Huesca, en todo momento, se ha dicho que, primero, era imposible que una obra de estas dimensiones con una firma de tanto prestigio como la de Rafael Moneo, le constará a la Fundación Beulas 3 millones de euros. Solo es cuestión de hacer números. Pero a este extremo hay que añadir otro más preocupante, como es el hecho de que la empresa adjudicataria de las obras se encuentra, primero con la necesidad de realizar una serie de trabajos que no estaban previstos y que ascienden a más de 70 millones de pesetas, y segundo con un arquitecto, como Moneo, que exige un control total de la obra, pero al que, sus numerosos compromisos internacionales, le impiden estar en Huesca, y nadie hace nada si Moneo no da su visto bueno.

Le cuentan al comentarista que NECSO había destinado al control de la obra a su arquitecto especialista en construcciones singulares con el fin de que todo fuera viento en popa; pero ni con esas. La constructora ha dicho basta, cuando la situación comenzaba a escapársele de las manos. NECSO sabe que no terminará la obra en el plazo señalado por el concurso y ha forzado la última reunión de la Fundación Beulas para dejar claro qué está ocurriendo en este proceso. Además el retraso en una obra siempre supone un aumento presupuestario de la misma.

Y no se acaban aquí los interrogantes de este proyecto, estos son muchos y no se están despejando precisamente con la actitud de la Fundación. Esta entidad debe empezar a preocuparse por la urbanización exterior y los accesos al centro, cuestiones para las que no termina de encontrar la deseada financiación.

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