Cartas al Director: El partido del señor Aznar

Arancha García-Carpintero Broto (Secretaria General de la Unión Comarcal de CC00)

Muy divertido está nuestro "querido" Presidente del Gobierno, echando de menos los mundiales de fútbol, cuando manifiesta que va a ganar este partido a las organizaciones sindicales.

Resulta bastante preocupante que ante una Huelga General, la mayor de las movilizaciones de un país, estas comparaciones le parezcan graciosas. Pero siguiendo su discurso, hablaré de la alineación de las equipos, y como no, del árbitro, que al final es quien manda.

Para empezar, debo decir que vamos en partido de vuelta, y el equipo A (la sociedad en general, y el colectivo trabajador en particular), hemos perdido la ida, por goleada. El árbitro del partido, que por cierto repite, el señor Aznar, no fue legal en su arbitraje, y pitó tres penaltis inexistentes en contra: uno con la reforma del 2001, que recortó derechos laborales y abarató los contratos y el despido para la clase trabajadora, otro con la Ley de Acompañamiento, que impide que ante una finalización del contrato, una persona en baja pueda cobrar de la Seguridad Social, y el último echando atrás una sentencia firme de la Audiencia Nacional que planteaba la ilegalidad de la congelación salarial en las Administraciones Públicas.

El equipo B (el gobierno español y sus queridos aliados, los empresarios, y de reservas algunas medios de comunicación), están satisfechos, y muy confiados (craso error), porque remontar la ida, con el arbitraje que ya conocen, será tarea difícil.

El partido tendrá lugar el próximo día 20, y se espera una importarte expectación, que sin duda apoyará al equipo A, al menos, por volumen. Otra casa será que esos datos se filtren como corresponde, porque los del banquillo del equipo B sea están esmerando mucho en ocultar la realidad.

Se sabe que el árbitro, de nuevo, pretende pitar penalti, con la expulsión de los líderes sindicales: ya lo ha manifestado, vertiendo improperios contra ambos. Y parece que su herramienta, una vez más, es el recorte de derechos para la clase trabajadora, especialmente para la que circunstancialmente no tiene trabajo. Adiós a los salarios de tramitación, adiós al derecho a la protección social por desempleo, adiós al subsidio; y demos la bienvenida al engorde de los bolsillos empresariales, y a rellenar los déficits de la política de redistribución de rentas injusta: ¡más para los ricos!

Pero digo yo, que si hay juega limpio, (cosa que dudo), el querido, árbitro, elegido de entre varios por ser ecuánime, responsable y legal, deberá aplicar las reglas del juego democrático, y dejar de pitar un penalti ilegal, junto a dos tarjetas que no tienen sentido.

Así pues, en condiciones normales, el partido de vuelta, contra todo pronóstico, debería facultar al equipo A al empate, porque los profesionales del trabajo son las trabajadoras y trabajadores, que conjuntamente con las organizaciones empresariales deben hacer de esta España la del empleo estable, de calidad y con derechos. También son quienes sufragan el sistema de protección por desempleo, que actualmente tiene un gran superávit.

El árbitro tiene la obligación moral de respetar el juego, de dejarlo jugar y de propiciar que sea pacífico, paro de ninguna manera debería de jugar en contra de ninguno de los equipos.

Sí el próximo día 20 la Huelga General es un éxito, el "democrático" árbitro deberá buscar la cohesión social, a través de la negociación y el diálogo, erradicando el paquete de medidas Impuesto.

Por cierto, y hablando de fútbol: ¿Alguien sabe calcular los miles de millones de euros que mueven los profesionales de elite del deporte rey? ¿También ellos van a estrechar sus cinturones en beneficio de este país? ¿O son otros más de los intocables?

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