Comienza el baile de entrenadores en la 3ª división

Los equipos altoaragoneses empiezan a preparar los proyectos deportivos para el próximo año. El primer paso es renovar o fichar entrenadores para la temporada que viene y algunos ya han dado el paso. En el Sabiñánigo, después del ascenso del Murillo, hicieron oficial la contratación de Antonio Díaz. Un técnico con dilatada experiencia en la categoría donde ha militado como técnico del Almudévar, Sariñena, Lalueza y Barbastro. En los últimos años ha contribuido a que el Murillo se consolidará como club y que haya conseguido el ascenso a la regional preferente. Después de esta etapa, Antonio Díaz, confía en poder hacer un buen papel en el Sabi.

Otro que también tiene ya entrenador es el Monzón. El equipo rojiblanco mantiene su confianza en Luis Elcacho. Con el leridano han conseguido el ascenso y ahora esperan que el Atlético de Monzón recupere el esplendor que tuvo no hace muchos años en la tercera división.

El resto, todavía hay muchas dudas. En el Barbastro, Vidal Agne está pendiente de cerrar el acuerdo con la directiva. En Sariñena, José Laguna deja la presidencia y todavía no está claro quien se hará cargo del club, aunque se apuesta por la continuidad de la directiva. A partir de aquí se configurará el aspecto deportivo.

El banquillo más apetecible es el del Huesca. Después de la reelección de Jesús Viñuales el club está terminando de completar la junta directiva. El primer paso es cerrar el acuerdo con Javier Camarón como adjunto a la directiva en temas deportivos. Sobre el futuro entrenador cada vez hay más nombres sobre la mesa, aunque todavía no hay gestiones con ninguno de ellos. Juan Carlos Beltrán, Juan Carlos Arribas, Emilio Larráz y Tomás Latorre son los mejor colocados para dirigir al Huesca en la nueva etapa en tercera división.

En el Fraga, que está jugando la fase de ascenso, se consiga el objetivo o no, parece segura la continuidad de Juan Carlos Oliva que está haciendo un gran papel en el club fragatino.

Comentarios