Las tropas altoaragonesas vuelven este viernes de Afganistán.

Lo hacen en un avión Tri Star y esta previsto que, a primera hora de la tarde, de este viernes tiene previsto aterrizar en la base aérea de Zaragoza. Se trata de un transporte civil preparado para albrgar una gran cantidad de equipaje, además de la tropa. Las tropas regresan sin ninguna novedad destacada a diferencia de otros paises que han participado en la misión. La última noticia ha llegado del Reino Unido que ha repatriado a 8 soldados desde Afganistán, tras haber contraído una fiebre desconocida y contagiosa, que ya ha afectado a 18 militares.

Los primeros síntomas aparecieron hace cuatro días, cuando varios soldados del Reino Unido comenzarón a padecer vómitos, diarrea y fiebre.

Vicente López Brea, colaborador de Radio Huesca Digital, confirmaba esta noticia y señalaba que el viaje se va a hacer, tan solo con alguna escala técnica para repostar.

Recordemos que esta está compuesta por 237 soldados de Huesca y Jaca que llevan en Kabul desde el 25 de enero unos, desde el 25 de febrero otros. Durante cuatro meses han trabajado en recuperar una ciudad devastada, en restablecer las comunicaciones terrestres o en desminar algunos núcleos de población cercanos a la capital.

Ahora queda un retén de 60 hombres para ocuparse de la transición entre el contingente Aragón y su relevo. La segunda Fuerza Española en Afganistán (ASPFOR II), integrada en la Fuerza Internacional para la Asistencia con la Seguridad en Afganistán (ISAF), comenzará hoy su traslado al país asiático desde la Base Aérea de Zaragoza. La unidad, con 320 hombres y mujeres, se dedicará, fundamentalmente, a misiones de apoyo al desarrollo y a la población civil y la mejora de sus condiciones de vida, también deberá ocuparse de la democratización del país.

Un país rico, con verdaderos vergeles y que vivió momentos de esplendor ahora arrasado por años y años de guerra. Todavía se pueden ver los esqueletos del que fuera el Teatro de Kabul, o los restaurantes, ahora recuperados, como el Marco Polo o el Kabul, dónde se puede volver a degustar la cocina afgana.

En estros cuatro meses han desaparecido los burkas, las mujeres pueden caminar por la calle con cierta libertad y la población tiene ansias de paz. El único problema pueden ser los señores de la guerra, quienes no quieren perder el papel preponderante que han desempeñado hasta la fecha.

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