Las tropas aragonesas regresan de Afganistán la segunda quincena de mayo.

El Jefe del Estado Mayor del Ejército, el General Pardo de Santallana, visitaba hace unos días el destacamento aragonés en Kabul, momento en el que comunicaba a la tropa que se está trbajando para su regreso en la segunda quincena de este mes.

No se ha dado una fecha ni un itinerario concreto por cuestiones de seguridad, pero se sabe que el regreso lo realizarán los soldados utilizando no transporte militar sino civil. Casi con toda seguridad el Ministerio de Defensa contratará una serie de aviones para devolver a las tropas españolas a sus bases.

Mientras tanto continua la tarea que se ha encomendado al contingente español. Uno de sus trabajos es la desactivación de minas, algo fundamental para devolver una cierta sensación de normalidad a la población civil.

Algunos pueblos de los alrededores de kabul, dónde se libraron sangrientos combates, primero contra las tropas soviéticas, después entre las facciones implicadas en la guerra civil que asoló el país y finalmente contra las tropas estadounidenses, están sembrados de obuses y minas. Hasta tal punto hay artefactos explosivos en Afganistán, nos cuenta nuestro colaborador Vicente López Brea, destacado en la zona, que una de las industrias más florecientes en este país arrasado pro las guerras es la que se dedica a fabricar prótesis humanas.

Las tropas españolas trabajan estos días en una población a 40 kilómetros de Kabul. Tiene 400 habitantes y en dos semanas se han retirado 400 bombas. Algunas de ellas están alojadas en las propias viviendas, ya que los talibanes obligaron a la población a habilitar los sotanos de las casas como zulos dónde guardar la munición. Intentaban así protegerla de los bombardeos enemigos.

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