Huesca se recupera de las decepciones deportivas del fin de semana.

No ha sido un buen fin de semana para los equipos oscenses que han sufrido la desilusión que supone el descenso del Huesca a la tercera división y la eliminación del BM Huesca en la fase de ascenso a la División de Honor B. Un duro golpe para el deporte de la capital que tenía dos buenas opciones con estos equipos de promoción de la ciudad y de intentar recuperar la élite que se perdió en su día con la venta de la plaza de la liga ACB del Club Baloncesto Peñas.

En el caso del balonmano, la decepción es doble porque se han dado muchas situaciones extrañas que han puesto en duda si la competición ha sido todo lo limpia que cabría esperar para una categoría tan destacada como es la primera división nacional. El BM Huesca quedaba fuera de las dos primeras plazas tras empatar, sospechosamente, el Antequera con el Sagrada Familia de Madrid. Un resultado que dio el billete para la siguiente fase a los dos equipos.

Para la Sociedad Deportiva Huesca lo del descenso matemático era cuestión de un mero tramite. Hacía ya muchas semanas que se veía venir que los azulgranas no remontarían tras una primera vuelta para olvidar. La mala planificación en el mes de julio se ha pagado con el descenso.

Ahora queda la ilusión de saber que pasará con el Club Baloncesto Peñas. En la entidad peñista no descartan la posibilidad de subirse al carro de la liga LEB 2, si la federación crea un segundo grupo. De momento, lo que si tiene claro la directiva que preside Juan José Gamero es que hay que hacer un equipo competitivo para luchar por los primeros puestos de la liga EBA y volver a ilusionar a los aficionados con opciones reales de un ascenso conseguido por la vía deportiva.

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