Joaquín Floristán vuelve a Barbastro sesenta y cinco años después

Este barbastrense de 71 años, presidente de la Casa de Aragón en Cuba, lleva viviendo en la isla desde los seis años cuando su padre, empleado de banca y de ideología republicana, tuvo que exiliarse llevando consigo a su mujer y sus cuatro hijos.

Floristán ha vuelto a Barbastro, la ciudad que le vio nacer, gracias a un programa de viajes dirigidos a emigrantes españoles organizado por el IMSERSO y financiado por el Gobierno español. Sus recuerdos de la ciudad del Vero son escasos, y las únicas imágenes que acierta a recordar son ?el Paseo del Coso y una vieja escuela que tenía dos grandes árboles? donde todos los hermanos acudían a clases.

Joaquín Floristán se mostraba emocionado en su visita a Barbastro donde era recibido por el alcalde de la ciudad, Antonio Cosculluela, y expresaba que con este viaje ha visto cumplido ?un sueño?, porque cuando salió de España con seis años ?no imaginaba que iba a estar sesenta y cinco años sin volver?. Los cuatro hermanos que se exiliaron en 1937 siguen vivos, y una de las hermanas, Carmen, ya visitaba Barbastro hace dos años.

En la actualidad, Joaquín Floristán preside la Casa de Aragón en Cuba, que se fundaba en 1923 con el nombre de Sociedad Aragonesa de Beneficencia con una masa social de más de doscientos emigrantes aragoneses. En la actualidad, tal y como indicaba Floristán, ?únicamente hay seis socios nacidos en Aragón?, aunque se calcula que en la isla residen todavía unas veinte personas nacidas en Aragón, condición indispensable para ser socio de la Casa aragonesa. Una institución que en su día contó ?con su propio panteón social?, y que en la actualidad encuentra dificultades para contar con un local social propio.

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